Aquí no se premia a los edificios más altos (eso ya te lo contábamos hace unos meses). El concurso High-Rise Award –dirigido a construcciones de al menos 100 m que se hayan completado en los dos últimos años– convoca diseños basados en la innovación tecnológica, que integren sus esquemas en el tejido urbano y apuesten por la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente.
El ganador se conocerá el 1 de noviembre, pero estos son los 5 finalistas: los 5 rascacielos que miran al futuro y, desde luego, a las nuevas generaciones.
1. Vancouver House, Vancouver

Una vez más, uno de los grandes de la arquitectura, BIG (el danés Bjarke Ingels y su estudio) consigue convertir un problema –la torre debía edificarse en un sitio inhóspito, a la entrada de la ciudad canadiense– en un desafío. El resultado es tan sorprendente como Vancouver House, este rascacielos de 150 m retorcido, que combina zona residencial y comercial y ya es un distintivo de urbe.
2. Trlllple Towers, Viena

Situadas en el Canal del Danubio, las tres torres de Trlllple Towers parecen comunicarse entre sí. El jurado ha premiado la flexibilidad y organización de este conjunto –firmado por Henke Schreieck Architekten–, la excelente equipación exterior de los espacios comunes y su facilidad para fundirse (y dialogar) con el entorno.
3. The Bryant, Nueva York

Llegar el último y acoplarse a un entorno ya definido, es complicado, pero si el entorno en cuestión es una ciudad con tanta carga arquitectónica como Nueva York, se convierte en todo un reto. El problema lo solucionó otro de los grandes, el británico David Chipperfield y su equipo, con este elegante rascacielos (el blanco, en la imagen), The Bryant, marcado por un objetivo prioritario: integración.
4. Singapore State Courts, Singapur

El equipo encargado de diseñar Singapore State Courts (los tribunales estatales), Serie Architects + Multiply Architects, lograron con nota rebajar lo serias y frías que suelen resultar este tipo de construcciones. Para conseguirlo, apostaron por espacios amplios y una fachada permeable con entornos abiertos y llenos de plantas que se convierte en un jardín vertical, acogedor y muy agradable.
5. Quay Quarter Tower, Sidney

Además de su innovador diseño, el punto fuerte de Quay Quarter Tower es más lo que se deja de hacer que lo que se ha hecho. Es decir: 3XN, el estudio que firma su puesta en marcha, apostó por reducir la huella de carbono y preservar la estructura del edificio ya existente en lugar de construir uno nuevo. La estrategia de mejorarlo a través de diferentes extensiones ha sido todo un éxito en clave de sostenibilidad.

