A medio camino entre el Canal de Castilla y las tierras leonesas, Carrión de los Condes es una de las grandes sorpresas de Palencia. Enclavado en pleno Camino de Santiago, la localidad comparte historia y tradición con el crisol de cultura y religiosidad que imprimen sus visitantes, una ruta en la que, junto a la oferta de espiritualidad, sobresale una obra cumbre del románico europeo. Y todo, en una provincia en la que el listón de belleza arquitectónica está ya muy alto. Una contundente gastronomía, un entorno natural 100% verde y un entramado acogedor completan esta invitación, a apenas 3 horas de Madrid.
1. Un Camino de Santiago con mucho arte


El Camino del Santiago atraviesa Palencia de este a oeste en una ruta que se inicia en Frómista y pasa por Población de Campos y Villarcázar de Sirga hasta llegar a Carrión de los Condes. Los numerosos albergues con que cuenta esta localidad –la más grande de la ruta palentina– te darán idea de su importancia en este trazado. Además de las joyas románicas que verás a tu paso, aquí tienes precio especial peregrinos y puedes sellar tus credenciales por 1 €, previa acreditación.
2. Santa Clara, en casa de las clarisas


Convertido en museo en 1987, el monasterio de Santa Clara cuenta con obras que merece la pena visitar, como la talla de la Piedad, de Gregorio Hernández. Además del edificio –fundado en 1231, lo que le convierte en uno de los monasterios de clarisas más antiguos– te encantará el Pozo de la Salud –una construcción de ladrillo del siglo XVII– y una colección de más de 100 belenes, entre los que destaca uno egipcio –de basalto– y uno monumental, el más antiguo, con las partes visibles del Niño de marfil.
3. Santa María del Camino


La iglesia de Santa María de las Victorias y del Camino –el nombre es por estar junto a la ruta jacobea– es la más antigua de la ciudad. Declarada Bien de Interés Cultural desde 1985, esta estructura románica del siglo XII, posee una bella portada con la Adoración de los Reyes Magos. Su ubicación, en pleno centro y en el espacio donde se celebra el mercadillo, le convierten en uno de los rincones más vitales de Carrión, y la muralla medieval a la que está pegada, en uno de los más históricos.
4. Aquí nació el Marqués de Santillana


¿Por qué en Carrión de los Condes hay calles, plazas, tiendas y hasta colegios que se llaman Marqués de Santillana? Íñigo López de Mendoza y de la Vega –Marqués de Santillana, para los amigos– nació en esta localidad palentina en 1398. Tanto en su casa natal –ubicada en la calle Santa María– como en la plazoleta contigua que lleva su nombre, puedes sentir el espíritu de este personaje adscrito a la casa de los Mendoza, un millitar y poeta emparentado con Jorge Manrique y Garcilaso de la Vega.
5. La Plaza Mayor, en el centro de todo


Recorrer este cuadrilátero de generosas proporciones te dará idea de la extraordinaria importancia política, religiosa y económica que llegó a tener Carrión de los Condes en la España medieval. Entre su ayuntamiento y sus fachadas porticadas descubrirás que este fue lugar de encuentros comerciales y acuerdos políticos y, con la llegada de peregrinos y extranjeros, un crisol de culturas y lenguas. En la actualidad, la Plaza Mayor es un lugar estratégico desde el que tomar el pulso a la localidad palentina.
6. El monasterio de San Zoilo tiene tela


Son muchas las cosas a destacar del Monasterio de San Zoilo –esta joya del siglo X conserva una portada románica, un sotocoro con sepulcros románicos y góticos de hombres ilustres, un claustro plateresco…– pero lo último es la declaración de dos tejidos medievales como Bien de Interés Cultural. Además, si te gustan las noticias de corazón, toma nota, porque aquí están enterrados los famosos infantes de Carrión, de los que se dice que estaban casados con las hijas del Cid Campeador.
7. San Andrés, la ‘catedral’ de Carrión


Si te gusta el exterior de este monumental templo, construido en el siglo XVI sobre una antigua iglesia, el interior te sorprenderá aún más. Encontrarás la Catedral de Carrión –como se la conoce– al norte de la ciudad, en la plazuela de San Andrés, un templo que presume de ser el más antiguo de la ciudad y que, entre su oferta, cuenta con un lienzo de la Adoración de los Reyes, un óleo barroco de Ecce Homo y un interior que no te esperas, protagonizado por columnas cilíndricas de estilo renacentista.
8. Señoras y señores… el Museo-Iglesia de Santiago


Sabrás que has llegado a ella cuando veas unas cuantas personas apoyadas sobre el muro de la acera de enfrente, cámara o móvil en mano, intentando sacar una foto de su extraordinaria portada. Es la joya de la corona, el Museo-Iglesia de Santiago, una espectacular obra cumbre del románico, del siglo XII, con 24 figuras esculpidas en piedra en la portada: un Pantocrátor rodeado de Tetramorfos que representa a los 12 apóstoles y una historiada arquivolta que reproduce diversos oficios medievales.


Inaugurado en 2023 y diseñado y gestionado por la Fundación Las Edades del Hombre, este Museo-Iglesia recoge la herencia artística y religiosa de Carrión de los Condes y las parroquias cercanas, con una completa exposición de la historia del arte sacro del entorno. Siguiendo el mismo camino espiritual y geográfico que trazaron los primeros peregrinos, este espacio expositivo está repleto de obras maestras de autores como Juan de Valmaseda o Alejo de Vahía, dos pesos pesados de la zona.


Además, el espacio cuenta con una importante muestra de orfebrería, custodias y artículos religiosos, así como casullas y ternos, algunos bordados con hilos de plata y oro. Además, una completa iconografía del peregrino –con el bordón, la vieira, la capa y el resto del atuendo típico– y elementos etnográficos –como las carracas que llamaban a misa– que recrean la fe en la época. Y todo, en un espacio moderno y accesible, acompañado de elementos multimedia e interactivos.
La imagen que abre el texto es Portada del Museo-Iglesia de Santiago | EVG

