Uno de los primeros países que viene a nuestro imaginario cuando pensamos en aventura, Canadá, es también, por derecho, uno de los entornos con mayor oferta mundial de naturaleza, con 48 parques nacionales y reservas que protegen más de 450.000 km2 de vida libre. Este verano, del 19 de junio al 7 de septiembre, el país ofrece el Canada Strong Pass, una iniciativa que permite el acceso gratuito a más de 40 espacios naturales sin necesidad de reserva, además de un 25% de descuento en acampada y pernoctación.
Para celebrar esta fiesta 100% verde, reunimos 13 de los parques nacionales más espectaculares y únicos del país, uno por provincia, en una geografía extrema y salvaje que recorre paisajes, vida silvestre y comunidades indígenas.
1. Pacific Rim, en Columbia Británica

Surfear una ola, explorar una selva tropical, extender una manta y ver la puesta de sol, nadar entre bosques submarinos de algas… Todo tiene otro ritmo desde la costa oeste de la isla de Vancouver. Si además lo vives desde el extraordinario patrimonio natural de Pacific Rim, en los territorios tradicionales de las Primeras Naciones Nuu-chah-nulth, tu faceta más aventurera te sorprenderá a ti mismo.
- OJO con: hacer fogatas, prohibidas en casi toda la zona por el riesgo de incendios. Los perros tampoco están permitidos, ya que se ha alertado de la presencia de lobos.
2. Banff, en Alberta

De los cuatro Parques Nacionales con que cuenta Alberta, el de Banff –Patrimonio de la Humanidad por la Unesco– es el más mediático y representativo del país. Fundado en 1885, es el primero de Canadá, y el azul intenso de sus lagos Louise y Moraine, aptos para deportes acuáticos y encajonados entre las cumbres de las Montañas Rocosas, es una imagen paradisíaca.
- OJO con: los drones recreativos, que están prohibidos en todo el parque. Su uso te expone a acciones legales y una multa de hasta 22.000 €
3. Grasslands, en Saskatchewan

El parque de las Praderas –Grasslands– no solo es un extenso y solitario territorio que destaca por su belleza. Además, este espacio natural de Saskatchewan es una clase magistral de etnografía con extensas zonas de fósiles de dinosaurios que nos transportan a la prehistoria y las huellas de tipis y granjas de la pradera que dejan constancia de las acciones de los colonos para arrebatársela a sus moradores.
- OJO con: sobrevalorar tu capacidad de orientación, ya que las rutas no están señalizadas. Ten cuidado también con las serpientes de cascabel y los bisontes, abundantes en esta zona.
4. Riding Mountain, en Manitoba

El bosque boreal, los bosques de álamos y las praderas de festuca se alían en Riding Mountain para dibujar un espléndido paisaje 100% natural. A lo largo de sus 3.000 km2, la asombrosa diversidad de seres vivos protagoniza un decorado variante que incluye desde manadas de lobos hasta humedales rodeados de lirios y bosques silenciosos. Y todo, en los mismos territorios indígenas de sus antiguos moradores, los anishinabe.
- OJO con: los diferentes niveles de dificultad de cada ruta senderista; ten en cuenta que la cobertura de telefonía móvil es irregular y que tu seguridad corre de tu cuenta.
5. Point Pelee, en Ontario

A pesar de ser el más pequeño de los seis de Ontario, el Parque Nacional Point Pelee convoca a unos 300.000 visitantes cada año en esta zona, el punto más al sur de la parte continental del país. Remar en los humedales, recorrer los senderos repletos de flores silvestres o pararse para observar los pájaros que anidan en este oasis boscoso son experiencias que te reconcilian con el universo.
- OJO con: no olvidar recoger un mapa estelar de temporada en la entrada principal y disfrutar, hasta la medianoche, de una jornada autoguiada de cielo oscuro, con asistencia de telescopios.
6. La Mauricie, en Québec

Tanto si buscas alimentar tu adrenalina como si lo tuyo es la reposada contemplación del paisaje, en La Mauricie tienes unas cuantas opciones donde elegir. Accesible y salvaje, el parque ofrece numerosas alternativas en las que sentirte implicado, desde navegar en canoa hasta montar en bici e incluso pescar lubinas en alguno de sus lagos, una de las actividades más relajantes y demandadas.
- OJO con: la tortuga de bosque, una especie protegida en peligro de extinción, amenazada especialmente por los atropellos en carretera. Para evitarlos, mantente alerta y reduce la velocidad.
7. Kouchibouguac, en Nuevo Brunswick

Kouchibouguac es la vitalidad en estado puro, un espacio rebosante de vida que combina la belleza de su estuario con las dunas de arena dorada y la paz que transmiten sus noches estrelladas, Reserva de Cielo Oscuro. La impronta de la cultura Mi’kmaq y acadiana en este parque del este del país conecta naturaleza e historia y explica la extraordinaria conciencia de conservación del territorio.
- OJO con: las medidas que protegen el medio ambiente y que prohíben tanto importar leña como dañar el aster del Golfo de San Lorenco, una planta costera poco común reintroducida recientemente.
8. Isla del Príncipe Eduardo, en Isla del Príncipe Eduardo

Además de espectaculares playas de arena rojiza, acantilados y dunas, en la Isla del Príncipe Eduardo encontrarás estampas tan bucólicas como una ruta en bici por un sendero costero, un picnic junto al faro o zorros rojos merodeando los estanques, y lugares tan increíbles como Green Gables Heritage Place, el mismo que inspiró la novela Ana de las Tejas Verdes, de Lucy Maud Montgomery.
- OJO con: viajar con tu perro; su acceso está prohibido en todas las playas, ya que supone una amenaza para el chorlito silbador, un ave en peligro de extinción que anida en el suelo.
9. Tierras Altas de Cape Breton, en Nueva Escocia

Uno de los grandes paraísos de los senderistas esel parque de las Tierras Altas de Cape Breton, el escenario donde serpentea un tercio de la mediática Cabot Trail. Las impresionantes vistas al océano, los profundos cañones y las extraordinarias playas de arena, se alían aquí para dibujar un escenario versátil y bellísimo que puedes recorrer a través de 26 rutas de senderismo de diferente dificultad.
- OJO con: el aparcamiento, que es de pago y, preferiblemente, con reserva previa. Las tarifas oscilan entre los 8,25 € y los 15,25 € por vehículo y día.
10. Gros Morne, en Terranova y Labrador

El paisaje cambia radicalmente en Gros Morne, uno de los cuatro parques de la provincia de Terranova y Labrador. Estás en un territorio dramático y legendario, con costas azotadas por el viento, cumbres subárticas y formaciones geológicas que le han valido el reconocimiento como Patrimonio de la Humanidad. En medio, navegar por fiordos de paredes verticales es una experiencia casi irreal.
- OJO con: la subida a la cima del monte Gros Morne. La vista del fiordo entre liebres árticas y caribúes es algo mágico, pero son ocho horas de caminata con alto desnivel y nivel extremo de dificultad.
11. Auyuittuq, en Nunavut

La cultura e historia del pueblo inuit protagoniza el parque Auyuittuq –el más alejado de todos los que visitamos, frente a las costas de Groenlandia–, un territorio solitario que, en esta lengua, significa la tierra que nunca se derrite. Situado en el sureste de la isla de Baffin, los picos de Akshayuk dominan un corredor natural repleto de glaciares, profundos fiordos y valles fluviales cercanos al Círculo Polar Ártico.
- OJO con: la llegada, que no es sencilla ni directa –solo puedes acceder en motonieve y, en verano, en barco o avioneta–, y con el clima extremo, que te llevará a encontrar nieve fresca en pleno agosto.
12. Wood Buffalo, en Territorios del Noroeste

Es el parque más grande de todo Canadá y uno de los mayores del mundo. Hablamos de Wood Buffalo, un ejemplo representativo de las llanuras boreales del norte del país y el territorio tradicional de los pueblos Dene, Cree y Métis y de especies como grullas blancas, lobos y bisontes de bosque, que aquí se cuentan por manadas. Además, es la mayor reserva de cielo oscuro del mundo y escenario habitual de auroras boreales.
- OJO con: los incendios –habituales en esta zona– y con saltarse la velocidad límite en las carreteras, ya que la presencia de alces, osos negros y bisontes es relativamente frecuente y puede ser peligrosa.
13. Kluane, en Yukón

Este magnífico territorio helado concentra 17 de los 20 picos más altos de Canadá, lo que te da una idea de la aventura extrema y las condiciones adversas que puedes encontrar en la zona. Estamos en Kluane, una reserva y parque Nacional del suroeste de Yukón, un destilado de naturaleza y vida salvaje repleto de enormes glaciares de valle, bosques boreales, lagos cristalinos –como Kathleen– y el patrimonio del pueblo Tutchone del Sur.
- OJO con: los osos pardos y los negros: abundan en esta zona y el parque es tan remoto que los senderistas deben hacerse cargo de su propia seguridad.
La imagen que abre el texto es Lake Louise Canoe. Banff | Tourism Canada

