J.R.R. Tolkien ideó la historia y Peter Jackson la dirigió en la gran pantalla y la convirtió en una serie de películas de culto. Pero el tercer vértice de este triángulo perfecto que forman El Hobbit y la saga de El Señor de los Anillos es Hobbiton, su set de rodaje, un escenario natural situado en la ciudad de Matamata, (Nueva Zelanda) que cada año visitan unas 350.000 personas. El paisaje, situado al sureste de Auckland, fue el germen a partir del cual se recreó la Comarca, el poblado que alberga las casas de personajes tan entrañables como Bilbo, Pippin, Merry o el icónico Frodo Bolson.


A partir de una bucólica granja, el set de rodaje se empezó a construir y se fue llenando de huertos, lagos y praderas salpicadas con las puertas circulares que daban acceso a las viviendas de los medianos. El escenario, que se desmontó nada más terminar el rodaje de la trilogía de El Señor de los Anillos, se volvió a levantar años después para recrear El Hobbit. En ese momento, una empresa turística llegó a un acuerdo con la productora para mantener Hobbiton en pie y enseñarlo a los fans.


Las visitas cuentan con numerosas restricciones –no está permitido volar drones, recorrer el parque a tu aire…–, a las que hay que añadir las molestias de las obras que realiza el parque para ampliar su oferta y que estarán listas a finales de este año. Pero pasear –incluso puedes ir disfrazado– entre estas casitas de cuento, curiosear dentro de ellas y hasta almorzar en The Green Dragon, es un sueño cumplido.

Hobbiton Movie Set
Hay diferentes tours: desde el básico por el set de filmación –50 €/ 2 horas–, hasta un tour de desayuno en Millhouse –82 €/ 3 horas– o un tour nocturno de 4 horas, con cena tradicional hobbit servida en The Green Dragon, por 110 €.

