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ALBANIA: 5 ciudades imprescindibles (sin Tirana) en el país de moda

En apenas 35 años, Albania ha pasado de ser el desván oscuro y desconocido de Europa, que luchaba por rehacerse tras la dictadura de Enver Hoxha, a convertirse en la terraza más mediática en la que todos quieren estar. El turismo ha sido la gran apuesta de un país que no quiere ser la vecina pobre del continente –los centros para albergar los migrantes que Italia no quiere siguen adelante– pero necesita despegar con urgencia. Albania estrena 2026 convertida en el destino con mayor crecimiento turístico del mundo, pero también con las primeras protestas contra la gentrificación y los megaproyectos de lujo en zonas protegidas.

Con el 20% de su economía dependiente del turismo, se impone racionalizar el dónde y el cuándo de los viajeros, evitar la concentración en los meses de verano y descubrir alternativas –y altamente recomendables– a las consabidas Tirana y la Riviera albanesa. Estas son nuestras propuestas.

Durrës

Ayuntamiento | EVG
Anfiteatro romano de Durrës | EVG

A poco más de hora y media al oeste de la capital, Durrës es una pequeña joya de la costa adriática. Desde la última parada del autocar –en pleno centro–, te será sencillo alcanzar la Plaza de la Ciudad, un más que generoso espacio abierto, con fuentes y palmeras, en torno al cual se concentran construcciones tan eclécticas como el Ayuntamiento –de 1929–, la Ópera y la Gran Mezquita. Cerca verás las ruinas del Anfiteatro Romano, construido por Trajano en el siglo II, con aforo para 20.000 personas.

Hotel Epidamn Boutique & Spa | EVG
Albanian College Durrës | EVG

Retoma de nuevo el bulevar Epidamn, la gran arteria de la ciudad en la que encontrarás refinamiento y bullicio a partes iguales. Aquí tienes el elegante clasicismo del Hotel Epidamn Boutique & Spa y la característica fachada verde del Bar Kafe Milano. Y, entrando por la calle (rruga) Xhamia, la mezquita Fatih –construida en 1502 durante el imperio otomano y catalogada Monumento Cultural– y las columnas neoclásicas del Albanian College Durrës, un centro internacional de habla inglesa.

Torre Veneciana | EVG
Monumento a Mujo Ulqinaku | EVG

Al final de la calle te espera una marquesina futurista con forma de vela veneciana, The Convex Dome, que hace las veces de dosel sobre la carretera. Pero lo más interesante e imprescindible de la zona es la Torre Veneciana (Kulla Veneciane), una antigua torre defensiva del siglo XV que formaba parte de las murallas de la ciudad y que hoy es centro de interpretación con proyecciones 3D y mensajes de amor. Pásate también por el Monumento a Mujo Ulqinaku, el héroe que luchó contra la invasión fascista.

Monumenti i rezistencës | EVG
Museo Arqueológico | EVG

En el parque, el paseo del Vollga y el puerto verás una mezcla más o menos afortunada –y bastante friki– de esculturas marineras –conchas, dioses…–, gladiadores, héroes nacionales –como el Monumento al Soldado Desconocido– y clásicos del rock, como Mick Jagger, Bob Dylan o Tina Turner. Date una vuelta también por el Museo Arqueológico y termina en Pista e Re Bridge, un moderno puente con restaurantes y cafeterías que se ha convertido en el sitio de moda para ver atardecer.

Berat

Castillo de Berat | EVG
Castillo de Berat | EVG

Berat no está lejos de Tirana, pero los autocares que conectan ambas ciudades se desvían por Durrës, lo que alarga el viaje a 3 horas. Si a esto le unes que la terminal está lejos del casco histórico –más de media hora de caminata cuesta arriba– y que debes contar con el trayecto de vuelta –el último autocar de regreso sale sobre las 17 h de Berat– nuestro consejo es alquilar un coche. Si prefieres ir en autocar, lo primero que verás será el impresionante recinto del Castillo, una imponente fortaleza medieval que sigue habitada.

Escultura de Constantino el Grandes, en el Castillo de Berat | EVG
Iglesia de la Santísima Trinidad | EVG

La construcción, del siglo XIII, está en lo alto de una colina sobre la ciudad y el río Osum. Además de pasear por sus callejones medievales, reserva tiempo para ver el Museo Iconográfico Onufri, el busto de Constantino El Grande y la Iglesia de la Santísima Trinidad, con sus espléndida panorámica sobre Berat. No te vayas sin disfrutar del histórico barrio de Mangalem y sus famosas casitas blancas apiladas. O mejor aún: cruza el Osum al atardecer, por el Puente de Gorica, y fotografía la perspectiva desde la otra orilla.

Krujë

Estatua ecuestre de Skanderbeg | EVG
Antiguo Bazar | EVG

Durante el trayecto que conecta Tirana con Krujë –poco más de hora y media en autocar dirección norte– notarás cómo cambia el paisaje y cómo los escenarios de montaña crean una agradable mezcla de senderistas y viajeros amantes de joyas históricas. A pocos metros de la estación y tras el recibimiento de la estatua ecuestre de Skanderbeg, te toparás con la primera: el Antiguo Bazar, un mercado tradicional del siglo XV de arquitectura otomana donde comprar alfombras, tapices, artesanía en madera y reliquias comunistas.

Mezquita Fethiye, en el Castillo de Krujë | EVG
Torre del Reloj | EVG

El segundo gran motivo para venir a Krujë es el Castillo, una majestuosa fortaleza del siglo XV que se convirtió en símbolo de la resistencia nacional contra la invasión otomana con un ejército liderado por el omnipresente Skanderbeg. Dentro del perímetro de esta construcción –con 9 torres y gruesos muros– encontrarás los restos de la Mezquita Fethiye, los 15 metros de la Torre del Reloj y el Museo Etnográfico, ubicado en una casa tradicional otomana del siglo XVIII, que muestra cómo era la vida en la época.

Museo de Skanderbeg | EVG
Museo de Skanderbeg | EVG

El Museo de Skanderbeg es una visita absolutamente básica no solo para conocer este edificio de Krujë –está dentro del perímetro del Castillo–, sino para adentrarte en el ADN albanés y entender su devoción por un héroe que consiguió, por primera vez, que el país no perteneciera a otros pueblos. El museo recorre la vida de George Kastrioti Skanderbeg, desde sus orígenes como soldado a cargo de los sultanes hasta su alzamiento, incluido el apoyo que tuvo de países católicos, como el de Alfonso VI, rey de Aragón, Sicilia y Cerdeña.

Museo de Skanderbeg | EVG
Museo de Skanderbeg | EVG

Son siete niveles diferentes en los que, a través de réplicas de armaduras y pinturas podemos actualizar la lucha que, durante 25 años, mantuvo Skenderbeg contra los otomanos. Un espacio reposado y repleto de mapas, pergaminos, mosaicos, esculturas y atuendos guerreros que, junto a vídeos y explicaciones –la mayoría, en albanés– nos sitúan en este momento histórico. En el último piso, una cuidada biblioteca da paso a una terraza circular con un banco corrido tapizado desde donde disfrutar una perfecta panorámica sobre Krujë.

Shkodër

Teatri Migjeni | EVG
Obelisco de los Héroes de la Democracia | EVG

De nuestras cinco propuestas, Shkodër es la más lejana –está a 2:30 horas en autocar al noroeste de Tirana– y, gracias a eso, la que sufre menos turistas. El paisaje es espectacular, ya que comparte lago con Montenegro, pero si lo que buscas es sabor urbano y patrimonio, también lo tienes a raudales. Pegado a la estación te encontrarás con el Museo de Historia y el Teatri Migjeni –uno de los dinamizadores culturales de la ciudad– y, siguiendo la Rruga Studenti, la biblioteca Marin Barleti y la Mezquita Parruce.

Ayuntamiento | EVG
Shatërvani | EVG

A la derecha se concentra un área más relajada y moderna, que alterna zonas verdes con esculturas conmemorativas, como el Memorial de los Héroes de la Democracia o el Monumento dedicado a las Víctimas del Comunismo. Aquí tienes también el Ayuntamiento y, en medio de todo, Shatërvani, el gran parque público del centro de la ciudad, el lugar donde los lugareños se reúnen para jugar al ajedrez o al dominó y que cuenta con apuestas tan interesantes como los bancos de lactancia, una medida para fomentar la natalidad.

Mezquita Ebu Bekër | EVG
Kinema Republika | EVG

De vuelta a la Oficina de Turismo, cerca de la Plaza de la Democracia, tienes el Museo Nacional de Fotografía Marubi y dos joyas religiosas que conviven sin problema: la Catedral de la Natividad de Cristo –ortodoxa– y la Mezquita Ebu Bekr, un importante centro sunita. A un costado, una propuesta imperdible: pasear por la calle Kolë Idromeno, la pintoresca y vibrante avenida peatonal encabezada con una estatua de la Madre Teresa de Calcuta. Y, para terminar, sesión continua en el precioso edificio del Kinema Republika.

Vlorë

Ayuntamiento | EVG
Antigua Torre del Reloj | EVG

Unas 3 horas en autocar separan Vlorë de Tirana, situada al suroeste. Aquí comienza la Riviera albanesa, lo que explica el aumento de turistas, pero, aunque el punto fuerte sean sus espectaculares playas, dedícale tiempo a este enclave costero. Empieza junto a la Estación de Autobuses –por cierto, no busques un aparcamiento al uso: es una calle donde paran– y date una vuelta por el Ayuntamiento y la Torre del Reloj, con el Merkato Sahati. Detrás Jew’s Alley es la Calle de los Judíos, un espacio peatonal con mercadillo callejero.

Monumento a la Independencia | EVG
Ruinas de la antigua ciudad de Aulon | EVG

Tras el Museo de Historia, en Sheshi i Flamurit –la Plaza de la Bandera– encontrarás un concentrado (otro más) de esencia patriótica. Es el corazón histórico de la ciudad y el lugar donde se proclamó la independencia, en 1912, de lo que dejan constancia el Monumento a la Independencia y la tumba de Ismail Qemali, líder y primer jefe de gobierno de la Albania independiente. Aquí se conservan también las Ruinas de la Antigua Ciudad de Aulon, el antiguo nombre de Vlorë, con restos romanos y bizantinos.

Casa de Eqerem Bey | EVG
Mezquita Muradie | EVG

Más adelante, hacia la costa, verás una construcción señorial convertida en una especie de museo etnográfico. Es la Casa de Eqerem Bey, una notable familia en la Albania del siglo XIX cuya vivienda se mantiene intacta. Más adelante está la Mezquita Muradie, una construcción de 1542, hoy Monumento Nacional, y una de las pocas que sobrevivió a la furia atea de Enver Hoxha. Un poco más adelante se inicia el camino para subir a otro interesante punto: la tumba de Kuzum Baba, atardeceres espectaculares y cafetería incluidos.

Teatri Petro Marko | EVG
Plazhi i Vjeter | EVG

Estás ya en la Calle (Rruga) Sadik Zotaj, la arteria comercial más vibrante de la ciudad. Aquí tienes el Teatri Petro Marko y la Pastiçeri Arioli, un delicioso lugar donde comprobar la pasión albanesa por los helados. La calle desemboca en Sheshi Pavarësia (Plaza de la Independencia), la más importante de la ciudad, que se completa con el Museo Nacional de la Independencia. Termina el paseo en el Parque de la Pirámide, junto al puerto, y elige entre las dos grandes playas urbanas, Ri (Nueva) y Vjeter (Vieja), para darte un chapuzón.

La imagen que abre el texto es Pista e Re Bridge, en Durrës | EVG

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