Si echas de menos un espectacular viaje a través del mundo, aquí te proponemos uno sensorial que recorre algunos de los sabores más icónicos del planeta, desde la monumental cocina de Perú hasta los lejanos fogones de Japón, pasando por el exotismo de Tailandia y los toques mediterráneos y festivos de los platos de Italia. Son los sabores de una noche de verano, propuestas gastro que nos permiten viajar sin salir de casa y hacer una inmersión total en la cultura de otro país. Para abrir boca, nos ponemos el delantal y te invitamos a dar la vuelta al mundo en 7 restaurantes.
1. Bribón de Madrid, texturas jugosas con un toque gourmet


Famoso por sus cortes de carne –como el mollete de solomillo de vaca vieja– este céntrico restaurante abre a diario y triunfa también con los sabores del mar –el próximo 28 de junio celebra el Día del Ceviche con el toque ahumado y jugoso de su ceviche de dorada a la brasa con gambón– y de la huerta, con una amplia variedad de ensaladas completas y versátiles, que se convierten en un plato principal. Este verano, la carta se refresca con la ensalada de Bribón, a base de hinojo, espinacas, calabaza asada, hierbabuena y sésamo negro garrapiñado, regado con una vinagreta de naranja y Pedro Ximénez.
2. Bel Mondo, un local que apuesta por la ‘dolce vita’


El primero de los locales Big Mamma en llegar a España es esta trattoria, que enamora a golpe de buen rollo y mejores platos. Belmondo es un espacio colorido y luminoso, 900 m2 de pura felicidad en los que apetece estar y disfrutar un viaje sensorial a la bella Italia. ¿Qué se puede saborear en este refrescante jardín? Además de pastas y pizzas y de platos hispánicos italianizados, la carta de verano incluye risotto cacio e pepe –con pecorino romano, crema de calabacín con limón y flores fritas de calabaza– y el Bel Mondo Wedding Cake: capas de génoise de almendras y frambuesa con crema de vainilla, gel de lichi e hibisco y merengue crujiente.
3. Zuma Madrid, un salto al imperio del Sol Naciente


¿Hay vida más allá del sushi en la gastronomía japonesa? Zuma no solo solo es la prueba tangible, sino un paraíso gustativo para los paladares más entrenados en los sabores nipones. Con su concepto de Izakaya –taberna tradicional– moderno y un bagaje que comenzó en Londres y le ha llevado a triunfar en más de 20 ciudades de todo el mundo, aquí se combina una excelente materia prima con una obsesión por los detalles y una cuidadísima estética. Además, 30 variedades de sake –incluido uno elaborado solo para el restaurante– y sorpresas como los chips de raíz de loto o calamares fritos con almidón de patata, más crujientes.
4. Villa Capri, un italiano muy gamberro


Uno de los restaurantes más desenfadados de la capital te propone viajar a la mismísima Italia a través de sus sabores. La carta de verano de Villa Capri es un festín de colores capitaneado por la pizza de melón con jamón, el pincho de mortadela a la plancha con pistacho y el pescado all’aqua pazza, típicos de Nápoles. La decoración y el ambiente del local, terraza incluida, te llevan también directos a la costa Amalfitana de los años setenta, con un postre irresistible capaz de rebajar el termómetro, Mi limón, mi limonero: granizado de limón con salsa cítrica, bizcocho al limoncello, crujiente de chocolate blanco y almendras.
5. Makkila, el rincón más cañí


Si buscas un oasis de frescor y sabor 100% castizo, acércate a la terraza de Makkila. Aquí te espera una contundente tortilla de patata –especial concebollistas–, rabas de calamar en tempura con mayonesa de lima, ensaladilla rusa, tacos de oreja con mayonesa de kimchi y crema de aguacate o zamburiñas al sweet chili. La bebida también está a la altura, con una carta de vermú disponible para el aperitivo de sábados y domingos y una oferta de cócteles que combinan sabores cítricos, dulces y especiados con resultados tan sorprendentes como St Trinidad o White Russian, a base de vodka y café licor.
6. Margarita, el nuevo dinner & dance


Con poco más de un año de vida –se inauguró en 2021–, Margarita es un referente de la noche urbana. Aquí puedes comer, beber y bailar pero, sobre todo, disfrutar –esta palabra identifica el ADN del local– de sabrosos platos en un ambiente distendido. El brioche a la plancha con chipirones fritos y salsa chipotle, los raviolis bomba a la carbonara, la hamburguesa de vaca o la tarta de lima se cuentan entre sus platos estrella, propuestas que se completan con los cócteles –pide el Moscow Mule y, por supuesto, el imprescindible Margarita– y se saborean en la barra o la terraza.
7. Mítiko, con todo el lujo del sudeste asiático


¿Viajar al sudeste asiático sin salir de Madrid? Olvídate de los mercados callejeros y la comida rápida y saborea la elegante combinación de gastronomía japonesa y cantonesa que trabajan en Mítiko. Es uno de los asiáticos más cool de las cenas madrileñas, un espacio en el que todo está cuidado al milímetro y los cocineros, a la vista, coreografían sus platos al ritmo de Lulu Zheng, una joven emprendedora al frente de todo esto. En pleno festival del Dim Sum, el local elabora un menú dedicado a este plato –hasta el 9 de julio–, junto a su carta de pescados, tartar, nigiris… y todo en su recién inaugurada terraza.

