Quizá no sea el primer destino en el que pienses cuando pienses en vacaciones, pero Ferrol tiene todos los ingredientes necesarios (y muchos más) para convertirse en tu escapada soñada: desde algunas de las playas más espectaculares del norte peninsular, hasta bosques de lujo –aquí está Fragas de Eume, el mayor parque atlántico de Europa– y un casco antiguo repleto de casas acristaladas e historia. Experto en barcos, marisco y arquitectura modernista, este enclave coruñés es un acierto seguro para descubrir un destino (aún) libre de turismo de masas que vive a ritmo lento, pegado a su ría.
1. El sabor de una ciudad hecho tarta


Base hojaldrada, puré de marrón glacé, trocitos de castaña, bizcocho y azúcar glas. Estos son, a grandes rasgos, los ingredientes de Castiñeira, la tarta que representa a Ferrol y que ya tiene más de 25 años. Es también el buque insignia de Gascón, una de las pocas pastelerías artesanales que quedan en la ciudad, junto a unas tabletas de cacao que copian el trazado urbano de A Magdalena.
2. La contundente cocina gallega


Junto a la Plaza de España, dentro del Hotel Almirante Ferrol, el Asador Gavia, es una opción perfecta para saborear los clásicos de Ferrol –zamburiñas, atún rojo…– o de la gastronomía gallega más tradicional, como el cochinillo o el cordero asados en su típico horno de cúpula de leña. Después de echar el cierre tras el coronavirus, este mítico local renueva carta y convoca jornadas gastronómicas.
3. Lo nuevo y lo viejo: un tándem que funciona


El antiguo Frank de Ferrol Vello mantiene su filosofía de añadir un toque moderno a lo más tradicional en el nuevo Ventura. Pide pastel de mejillones con crema de queso gallego, marrajo con salsa de soja, crujiente de langostinos con alioli o arroz con leche y orejones, y descubrirás por qué ostenta un Bib Gourmand de la Guía Michelin. Desde su nueva ubicación, estrenada el pasado julio, todo sabe mejor.
4. Todo un canto al diseño


A Magdalena es el barrio por excelencia donde tomar algo y elegir entre una extensísima oferta. Nos gusta Bla Bla Café, en la Rúa Real, un lugar donde saborear una pizza napolitana o un helado artesanal con leche de vacas felices en un edificio diseñado por el mismísimo Ucha Piñeiro, el arquitecto que intervino en casi todo Ferrol. El café, gama Sublime, se sirve en una vajilla con diseño de David Delfín.
5. Un rincón tranquilo y refrescante


Junto a Casa Antón encontrarás Aquaciencia, un rincón didáctico en torno al uso y aprovechamiento del agua. Situado dentro del parque Reina Sofía, este pulmón verde y gratuito te permite comprobar cómo funciona una noria o una bomba de jarro mientras caminas rodeado de pavos reales y gaviotas. El espacio, que ha permanecido cerrado desde 2020, reabre este verano con nuevas propuestas.
6. Todos los caminos llevan a Ferrol


Daniel López –el Inglés, para los amigos–, primer premio en el Campeonato de España de Tapas de 2017, comanda O Camiño do Inglés en Ferrol Vello, un local con platos de temporada y cocina creativa. No te pierdas los espárragos con emulsión de piel de bacalao y un toque de canela al pilpil o la Pizza Aurelio, en honor a su abuelo, que pedía que echaran sardinas a la pizza casera porque “el jamón era insípido”.
7. La ciudad a una ría pegada


La mejor forma de aproximarte a la ría es desde el mar. En el muelle de Curuxeiras parten rutas en barco hasta Mugardos, localidad famosa por su pulpo. También puedes navegar en un velero, alquilarlo, o incluso dormir en él. En A toda vela Ferrol ofrecen esta opción con la que conseguirás las mejores instantáneas de la ría, una experiencia tranquila que te permite ver la costa desde otra perspectiva.
8. Un catálogo de sorpresas


Para descubrirlo todo de la ciudad, disfruta un paseo guiado de la mano de Secret Galicia, que a veces, incluso completa el plan con guías ataviados de peregrinos. Por la costa, apúntate a una ruta para ver algunos puntos interesantes y tan frikis como el antiguo búnker que Franco –estaba obsesionado con un posible ataque y ordenó construirlo–, minerales imantados, miñocas (gusanos de mar) para cebo…
9. El marisco más fresco del mundo


Cobas es una de las pocas cetáreas –piscinas con marisco vivo que lo cuecen en agua de mar– que se mantienen en la zona. Además de exquisiteces marinas como berberechos, bogavantes, centollas, ostras o percebes y de mariscadas, en su carta cuentan con pescados y carnes gallegas, empanadas hechas a mano y licor de café o de guindas para tomar como mandan los cánones: frío pero sin hielo.
10. Ruta en taxi por la Costa Ártabra


Apúntate a una ruta para ver los puntos más interesantes de la costa, como el faro del Cabo Prior o San Xurxo, la playa elegida por la pillara de las dunas para anidar, además de todas las de la Costa Ártabra, Lugar de Importancia Comunitaria. Radio Taxi Ferrol ofrece 5 recorridos –desde 30 € por vehículo, con independencia del número de viajeros– con rutas de entre una y tres horas y paradas para ver el paisaje.
La imagen que abre el texto es Ría de Ferrol en barco | EVG

