Aunque en realidad la fiesta celebra el fin del invierno y la llegada de la primavera, el Año Nuevo Chino –como lo conocemos en el mundo occidental– es ya un festejo global e internacionalizado. Y es, además, la celebración que más movimiento simultáneo de personas convoca en el planeta, con el festejo más multitudinario concentrado en China, pero también en otros puntos del planeta, como Singapur, Corea del Sur, Hong Kong, Malasia o Vietnam y, desde luego, en ciudades con una amplia comunidad china, como Nueva York, Sidney o Londres.
En Madrid, la fiesta llega por décimo año consecutivo con un amplio programa repleto de desfiles, música, gastronomía, talleres de caligrafía, fuegos artificiales… en el barrio de Usera. Te contamos las claves para vivirla (y disfrutarla) mejor.

- Los preparativos comienzan días antes, este año, el 21 de enero. Durante una semana, la casa se limpia a conciencia para eliminar la mala suerte del año anterior; de la misma forma, se atrae la buena decorando todo el espacio con farolillos y adornos rojos.
- El primer día del Año Nuevo Lunar se celebra con reuniones familiares –de ahí los extraordinarios desplazamientos que se realizan dentro del país–, sobre todo para reencontrarse con su familia de origen. En casa, lo tradicional es jugar al Mah Jong y evitar sacar la basura ese día. En la calle, hay desfiles, espectáculos tradicionales, exhibiciones de artes marciales, fuegos artificiales…
- También se realizan comidas especiales pensadas para compartir, entre las que destacan los rollitos de primavera, dumplings, tarta de Año Nuevo Chino y fruta de la buena suerte. Para beber, un chupito de baijiu, un vino blanco de muy alta graduación elaborado con sorgo fermentado.

- En esta fiesta, muchos empresarios aprovechan para dar vacaciones a sus empleados y tomarlas ellos mismos. El mercado bursátil de media Asia echa el cierre y la economía se paraliza durante unos días. De la misma forma, las exportaciones de China al resto del mundo esperan en el muelle de salida a que todo pase y regrese la normalidad.
- Tanto los niños como los ancianos y los jóvenes solteros reciben sobres rojos (hong pao) de parte de sus familiares, con dinero en su interior. Los sobres están adornados con letras doradas o símbolos, con los que se desea prosperidad y buena suerte.
- Si eres tú el que va a regalar, evita relojes, flores cortadas, paraguas, espejos y todo aquello que sea cortante, especialmente, si es de color blanco o negro. Por el contrario, apuesta por licores, frutas, jabones y cremas. Y todo en rojo, el color indiscutible de la buena suerte. Y no olvides que los regalos se dan y se reciben siempre con las dos manos.

- Este año –el 4723 en el calendario chino tradicional– es el de la Serpiente, un animal que significa transformación, tanto por su capacidad de mudar la piel como por la de transformar el veneno en medicina. También se le atribuye firmeza, sabiduría y decisión.
- Por su parte, la Madera, el elemento asociado de 2025, aporta creatividad y crecimiento personal.
- La fiesta termina quince días después –este año, el 16 de febrero– con desfiles y el Festival de los Faroles, pero el reinado de la Serpiente de Madera se extenderá hasta febrero de 2026.

La imagen que abre el texto es Año Nuevo Chino | Norbert Braun. Unsplash

