No tiene mar, pero Suiza le saca tanto partido a sus escenarios acuáticos que parece que están integrados en su ADN. Si el pasado año te hablábamos de Filmfluss –el cine de verano de Zúrich que se proyecta junto al río Limmat–, ahora le toca el turno a Basilea y su Floss Festival, el festival de música al aire libre que presenta su escenario flotante sobre la orilla más canalla del mismísimo Rin.


El evento, que se celebra del 5 al 23 de agosto, cuenta con más de 25 años a sus espaldas y un público entregado y fiel que, el pasado año, rondó los 60.000 espectadores en los 17 días que dura el evento, lo que le convierte en uno de los más multitudinarios del país. ¿La clave? Es gratuito –algo a tener en cuenta en uno de los países más caros del mundo– pero también, el poder de sentirlo como algo propio.


Grupos nacionales e internacionales se dan cita en este festival, en conciertos diarios –excepto los domingos– que comienzan a las 21 h y duran entre 60 y 90 minutos, sin intermedios. Este año, los suizos Lovebugs abren un evento que terminará con el funk-soul de Sens Unik y en el que también destacan los británicos The Tarantinos y el ritmo pop de los berlineses Die Höchste Eisenbahn.


Además de sentarte en las escaleras de Kleinbasel –la orilla fiestera del Rin– y disfrutar la música de la gigantesca balsa y de la marquesina en forma de vela, Floss Festival Basel cuenta con barcazas –Weidling, 71 € por persona– con capacidad para 8 personas y dos camareros que sirven bebidas a bordo, y lo mejor: se acercan al escenario para que veas la actuación bajo el skyline de Basilea.
La imagen que abre el texto es Im Fluss Basel | This is Basel

