Semisalvajes, protegidas, románticas… y todas con un denominador común: una belleza incuestionable y brutal de la que resulta difícil escapar. Son The World’s 50 Best Beaches, un ranking que, cada año, elaboran agentes y periodistas de viajes después de recorrer y testar cientos de litorales en cada rincón del planeta. Te invitamos a una ruta rebosante de aguas turquesa y playas de arena blanca, un catálogo de arenales premium repleto de propuestas inspiradoras y muy refrescantes.
1. Yonaha Maehama Beach, Okinawa (Japón)

Quizá Japón no sea tu primera opción cuando piensas en paisajes paradisíacos, sin embargo, la cara B de este destino, que transita entre la hiper vanguardia y las tradiciones ancestrales, son unas playas únicas, situadas en sus islas del sur. El contraste entre el azul del océano y el verde esmeralda de los arrecifes hace que muchos consideren Yonaha Maehama como la más hermosa de toda Asia.
2. Trunk Bay, Islas Vírgenes (EE. UU.)

De los 352 km2 que ocupan las Islas Vírgenes –un territorio dependiente de los EE.UU.– no hay ni un solo centímetro que no destaque por su belleza, pero nos gusta especialmente Trunk Bay, en St. John, una playa cuyo nombre rinde homenaje a las tortugas laúd que pueblan la zona –llamadas también tortugas tronco– y cuyo estatus de paisaje protegido añade una belleza salvaje y solitaria a sus arenales.
3. Pink Beach, Islas Komodo (Indonesia)

Solo el nombre de este arenal, Pink Beach, ya te anticipa el onírico paisaje que vas a encontrar en esta romántica playa, una de las más instagrameables de Indonesia. Su extraño color se debe a los foraminíferos, unos animales microscópicos que fabrican este pigmento en los arrecifes de coral. Y el nombre de su ubicación, en las islas Komodo, a su ilustre habitante, el lagarto más grande del planeta.
4. Entalula Beach, Palawan (Filipinas)

Su inaccesibilidad –solo se puede acceder por mar– le añade aún más misterio y romanticismo a Entalula Beach, el rincón más hermoso de El Nido, en Palawan, el megaturístico spot de Filipinas. Aquí, aislado del resto del universo, puedes alucinar con sus aguas increíblemente transparentes y su arena inmaculada, que contrasta con las paredes casi verticales de los acantilados que la rodean.
5. Lanikai Beach, Hawái (EE.UU.)

Además de por su poke –un plato de pescado crudo marinado– y por sus amaneceres de película –su orientación la convierte en un mirador excepcional para ver la salida del sol–, Lanikai Beach es famosa porque desde este arenal dorado situado en la isla de Oahu, en la paradisíaca Hawái, se obtiene una de las vistas más apacibles de los islotes de Mokulua y de las aguas turquesa que los rodean.
6. Anse Georgette Beach, Praslin (Seychelles)

Cuesta competir en un escenario tan idílico como las Seychelles, acostumbradas a ver sus spots en los primeros puestos de listas de guapos mundiales, pero Anse Georgette Beach gana por goleada. Su aislamiento –se accede por mar o tras una larga caminata– y su lejanía de otros enclaves masificados la convierten en un pacífico paraíso en el que, simplemente, disfrutar con los tonos turquesa del agua.
7. Le Morne Beach, Mauricio

La montaña Le Morne Brabant –Patrimonio de la Humanidad por la Unesco– y la playa Le Morne Beach forman un tándem único en Mauricio. Ambas dibujan uno de los paisajes más icónicos y versátiles del sureste africano: desde la playa, la montaña forma un telón de fondo de lujo y, si subes a lo más alto, las vistas de este arenal, que fue refugio de esclavos fugitivos, es un escenario inolvidable.
8. Playa Balandra, La Paz (México)

Aguas tranquilas y poco profundas, con mareas que no superan la altura del pecho, un intenso color turquesa, fina arena blanca y lo mejor: apenas gente. Esto último es lo que convierte a la playa de Balandra –en La Paz, península de Baja California– en una rara avis dentro de la oferta de México. La condición de zona protegida y el acceso, de pago (3 €), mantienen intacta su extraordinaria belleza.
9. Mount Maunganui, Nueva Zelanda

Entre el oleaje de Main Beach codiciado por los surferos, y las apacibles aguas de Pilot Bay, Mount Maunganui es una privilegiada península formada por el extinto volcán del mismo nombre, en Nueva Zelanda. Recorrer una ruta de senderismo o sentarse en un café de este apacible enclave costero son dos actividades slow para conocer un escenario que, además, los maoríes consideran lugar sagrado.
10. Cayo Sombrero Morrocoy, Venezuela

Venezuela cuenta con una catálogo de playas de arena rojiza, amarilla, dorada, blanca… pero todas con el apellido paradisíaca por bandera. Una de las más espectaculares sigue siendo Cayo Sombrero, en el Parque Nacional de Morrocoy, aquella que la Oficina de Turismo eligió en los pósters para promocionar el país, y que sigue concentrando el ADN de estos paisajes complejos, diversos y 100% naturales.
La imagen que abre el texto es Playa de Balandra | visitbalandra.com

