Teatro Margherita Bari | EVG

Bari, el tacón más bello del mundo

No es Bali (ni falta que le hace), sino Bari, la capital de Apulia, la tercera ciudad del sur del país, después de Nápoles y Palermo. A salvo (aún) del turismo de masas, visitar esta urbe –enclavada en el comienzo del tacón del mapa de Italia– es aterrizar en un pasado romano, sarraceno y bizantino situado geográficamente frente a Albania, en la puerta de Oriente. Bari son los paños de cocina tendidos en las Vespas y la ropa en los balcones protegida con plásticos y los pequeños altares que veneran a casi todos los santos y aparecen en casi todas las fachadas.

Pero la Milán del Sur –como la llaman algunos– da para mucho y su gastronomía es tan personalísima, la forma de moverse (y de llegar) tan accesible y sus rincones secretos tan abundantes, que merecen ser contados con todo detalle. En nuestra primera toma de contacto con Bari nos centramos en recorrer los 7 puntos básicos para que disfrutes a tope con la magia de esta ciudad.

1. El paseo marítimo más largo de toda Italia

Lungomare Nazario Sauro, con el Palazzo della Provincia | EVG
Lungomare Nazario Sauro, con el Palazzo della Provincia | EVG

El lungomare de Bari se inauguró en 1927 y, a lo largo de sus 16 km, cambia de nombre, adoptando el de Imperatore Augusto, Araldo di Corollalanza, Nazario Sauro y Armando Perotti, entre otros. El tramo más visitado termina en la spiagga Pane e Pomodoro (la playa Pan y Tomate), pero tienes una primera parada en el Molo San Nicola o mercado viejo: n’dèrr a la lanze, en este impronunciable dialecto con herencia griega que aún se habla en Bari. En este pintoresco lugar puedes comprar pescado y marisco fresco y ver la llegada de los barcos –o a un pescador golpeando un pulpo– mientras saboreas una Peroni, la cerveza local. Al caer la tarde, los edificios estilo liberty, las 197 farolas y el verde azul del Adriático son uno de los escenarios favoritos de los barineses para pasear.

2. La ópera que sobrevivió al fuego

Teatro Petruzzelli | EVG
Teatro Petruzzelli | EVG

La familia Petruzzelli construyó, en 1903, el cuarto teatro más grande de Italia y uno de los más lujosos del país, con un interior iluminado con electricidad y decorado en oro puro. Por aquí pasaron muchos de los grandes, desde Herbert von Karajan hasta Nuréyev, Frank Sinatra y Ray Charles hasta que, en 1991, un incendio provocado por el empresario de turno para cobrar el seguro lo destruyó casi por completo. Tras su rehabilitación, en 2009, el espacio retomó su actividad y, en la actualidad, el Teatro Petruzzelli es uno de los motores artísticos del país, con una amplia programación de ópera, conciertos y ballet, y una parada imprescindible para ver su cuidada fachada de estilo liberty, en pleno Corso Cavour, en el Quartiere (barrio) Murat.

3. La catedral blanca

Fachada gótica de la Catedral de San Sabino | EVG
Fachada gótica de la Catedral de San Sabino | EVG
Púlpito y pavimento original de la Catedral | EVG
Púlpito y pavimento original de la Catedral | EVG

Cripta con los restos de San Sabino | EVG
Cripta con los restos de San Sabino | EVG
Columna barroca de la Catedral | EVG
Columna barroca de la Catedral | EVG

Dentro de la Bari Vecchia –con uno de los cascos medievales mejor conservados de Europa–, la Catedral de San Sabino, en la piazza Odegitria, es uno de sus monumentos imprescindibles. Luminosa, blanca y sencilla, el rosetón frontal de la fachada gótica, decorado con animales y seres mitológicos –y sus juegos de sombras–, le dan una imagen muy especial a esta construcción del románico pugliese levantada en el siglo XII. No te pierdas el interior –también monopolizado por el color blanco de la piedra calcárea, excepto el suelo, con pavimento original, y el techo, de madera– y la cripta, que conserva las reliquias de San Sabino, con una decoración muy barroca.

4. Un teatro con vistas al Adriático


Fachada art nouveau del Teatro Margherita | EVG
Fachada art nouveau del Teatro Margherita | EVG

Bonito, ¿verdad? Es el Teatro Margherita, un lugar inaugurado en 1910 que vive en la frontera de todo: situado junto al Corso Vittorio Emanuele II, que separa Bari Vecchia de Quartiere Murat, y con el Adriático a sus espaldas, entre el mar y tierra firme, aunque esto tampoco es del todo cierto: se construyó sobre pilares, en hormigón armado, –el primero de Italia con estas características– y se accedía a él por medio de un muelle. Quizá este sea el motivo de que su uso no acaba de definirse y de que, tras resultar seriamente dañado en la II Guerra Mundial, haya estado durante años –hasta 2018– relegado en el olvido. En la actualidad, esta magnífica construcción art nouveau es la sede del Museo de Arte Contemporáneo de Bari y acoge exposiciones permanentes y temporales, como World Press Photo.

5. En la (auténtica) casa de Papá Noel

Dos leones flanquean la puerta de San Nicola | EVG
Dos leones flanquean la puerta de San Nicola | EVG
Porta dei Leoni, en la fachada norte | EVG
Porta dei Leoni, en la fachada norte | EVG
Frescos del techo en San Nicola | EVG
Frescos del techo en San Nicola | EVG

No es la Catedral, pero la iglesia de San Nicola di Bari es, con mucho, la más famosa de la ciudad. Si el nombre te resulta familiar, te lo aclaramos: este no es el cantautor italiano que ganó San Remo a principios de los 70′; las reliquias que se conservan en la cripta de esta iglesia corresponden nada menos que al protector de pescadores e inocentes, al patrón de Bari y al origen del mismísimo Papá Noel. La llegada de las reliquias de San Nicolás de Myra, en 1087, supuso un punto de inflexión en el que Bari se convirtió en un próspero centro religioso que unía Oriente y Occidente, ya que el santo comparte la devoción de católicos y ortodoxos. De diseño románico pugliese, en la fachada del lado norte del edificio destaca al Porta dei Leoni (Puerta de los Leones y, dentro, el magnífico fresco del techo con madera dorada y la cripta con las reliquias del santo.

6. La vida en un castillo

Castillo Normando-Suabo. Bari | EVG
Castillo Normando-Suabo | EVG

Uno de los iconos de Bari es el Castillo Normando-Suabo, construido por los normandos en el siglo XII y reconstruido 100 años después. Lo encontrarás bordeando Bari Vecchia, custodiando la entrada a la ciudad, con sus dos torres originales en la reconstrucción de Federico II de Suabia, en 1233, y los baluartes y las torres añadidas posteriormente, en 1500, cuando acogió la fastuosa corte de Isabel de Aragón y de Bona Sforza. Dentro de esta majestuosa obra románica tienes un foso, un patio renacentista y una gipsoteca: una galería con moldes de yeso de esculturas ornamentales, del siglo XI al XVII. En la actualidad, el Castillo acoge diferentes actividades culturales y de carácter etnográfico y es sede de la Superintendencia de Patrimonio Ambiental Arquitectónico e Histórico de Puglia.

7. La placita color melocotón

Largo Albicocca. Bari | EVG
Largo Albicocca | EVG

Aquí no hay ninguna obra patrimonial que ver, pero el Largo Albicocca se merece un puesto entre los 7 puntos imprescindibles que ver en tu primera visita a Bari. Es el sabor medieval concentrado en una placita que, de día, brilla con sus edificios de suave color naranja –albicocca significa melocotón, en italiano– y, de noche, atrae a paseantes, turistas, viajeros y parejas –también se le conoce como Plaza de los Enamorados– para cenar en alguno de sus restaurantes, compartir fotos y anécdotas y planear la siguiente visita a Bari.

close

SUSCRÍBETE a esta NEWSLETTER y, cada semana, recibirás nuestras últimas publicaciones. Es GRATUITO y no te compromete a nada. Además, tus datos nunca se compartirán con terceros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *