Biarritz Faro

6 visitas clave en la costa de Biarritz

Ahora que el mundo fija la vista en el lujo de la alfombra roja de Cannes, saltamos de costa y nos vamos a la capital del glamour del Atlántico francés. Estamos en Biarritz, la localidad que la emperatriz Eugenia convirtió en trending topic en el siglo XIX, después de pasar aquí unas vacaciones. Te contamos lo mejor de su costa en 6 visitas imprescindibles.

1. Subir al faro de la Point Saint Martin

Como no podía ser menos, empezamos el recorrido en la costa –una de las más elitistas del litoral galo– y llegamos hasta el faro de la Point Saint Martin, una elegante construcción de 1834 que separa geográficamente Biarritz de Anglet. Subir los 248 escalones tiene premio: unas vistas espectaculares de la costa y los Pirineos.

2. Bailar las olas en la Grande Plage

Junto al faro de la Point Saint Martin comienza la Grande Plage, uno de los arenales más concurridos de la localidad. Es un lugar formidable para pasear y, si te animas, cabalgar las olas a golpe de surf –Biarritz es la capital histórica del surf europeo, con 18 escuelas de esta actividad– o practicar cualquier otro deporte acuático.

2. Relajarte en el Hôtel du Palais

El Hôtel du Palais, un espectacular 5* situado al borde del mar, es otro de los puntos más fotografiados de la playa. El edificio ocupa el espacio de la histórica Villa Eugenia, el palacio que Napoleón III le regaló a su esposa, Eugenia de Montijo –por eso tiene forma de E–, en 1855. Pertenece a la cadena Hyatt y no es barato –las habitaciones dobles, a partir de 622 €–, pero su Imperial Spa, de 2.500 m2, ofrece relax con vistas al mar.

3. Visitar la iglesia Santa Eugenia

La influencia de la emperatriz en la ciudad fue tal que incluso le dio su nombre a un templo: la Iglesia Santa Eugenia, una preciosa construcción neogótica de finales del siglo XIX. Te llamará la atención su interior, con unos interesantes vitrales y una cripta que se usa para exposiciones temporales.

Iglesia de Santa Eugenia

5. Ver el atardecer desde el Puerto Viejo

Bajamos a la costa para ver la idílica foto del atardecer sobre el Puerto Viejo. Aunque cueste imaginarlo, Biarritz fue uno de los más importantes puertos balleneros de Europa y este espacio, que ahora es un fondo de selfie para parejas, era uno de los más concurridos. Es el antiguo barrio de pescadores de Port Vieux, que mantiene una simbiosis perfecta de glamour y sencillez y una playita muy recomendable.

6. Probar suerte en el Casino

Antes de terminar la jornada se impone una visita al Casino Barrière Biarritz. El edificio, catalogado como monumento histórico, se inauguró en 1901 y es una muestra perfecta del estilo art déco que impera en la localidad. Además, cuenta con brasería y café bar, y sus vistas sobre la Grand Plage son únicas. Si es tu primera vez, recuerda que debes vestir un dress code adecuado, ser mayor de edad y llevar el DNI.

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