Berlinale Palast

5 recorridos de cine en la Potsdamerplatz

La capital alemana celebra la 72 edición de la Berlinale

De ser el centro en la vía que conectaba Berlín y Potsdam –de ahí su nombre–, a terminar destrozada y olvidada para, años después, convertirse en una de las plazas más imprescindibles de la capital alemana. Nadie se recompone con tanto estilo como Potsdamer Platz que, cada mes de febrero, se convierte en el epicentro de los amantes del cine, gracias a su festival internacional, la Berlinale. Estos son nuestros 5 favoritos de uno de los espacios más vivos de Berlín.

1. El antiguo epicentro de Berlín

Tras los bombardeos de la II Guerra Mundial, Potsdamer Platz quedó casi por completo destrozada: solo quedaron en pie Haus Huth –un edificio de 6 plantas, salvado por su estructura de acero– y parte del Grand Hotel Esplanade –la habitación del Kaiser la ocupa hoy el salón comedor del restaurante Kaisersaal–. Además, el Muro de Berlín partía la plaza en dos, con lo que se convirtió en un espacio vacío y olvidado por todos en Berlín.

2. Sony Center y comprar, comprar

Si le preguntas a cualquier berlinés por la Potsdamer Platz, la mitad te dirá que es el mejor sitio para ir de compras y la otra mitad, que es su favorito para salir por la noche. La cúpula de Sony Center actúa como faro de esta fiebre consumista. Dentro, siete edificios con tiendas, cines, restaurantes y hasta el Filmhaus Museum, que repasa la historia del cine alemán. Además, el Mall of Berlin –300 tiendas que lo convierten en uno de loa mayores de la ciudad– y Arkaden, en plena remodelación de sus 130 locales.

Centro Sony en Potsdamer Platz | © visitBerlin. Foto Wolfgang Scholvien

3. Un festival de nueva arquitectura

La caída del Muro, en 1989, supuso también la reunificación de la plaza. Todos luchaban por darle vida y los arquitectos querían participar en esta remodelación que significaba la nueva Berlín unida. Lo consiguieron Richards Rogers, Moneo y su Grand Hyatt Hotel, Isozaki y su torre del Berliner Volksbank, Helmut Jahn –con su Bahn Tower y su cubierta curva de vidrio, a la derecha de la imagen– y Renzo Piano, que –además de la torre PwC, a la izquierda de la foto, y de la Debis Haus, sobre la entrada de la estación de tren– dirigió el equipo de arquitectos que reorganizó la plaza. Para verlo todo desde otra perspectiva, sube a la Kollhof Tower (en el centro), disfruta del ascensor –el más rápido de Europa– y contempla el entorno desde los 100 m del Panoramapunkt –de 10 a 18 h; desde 7,5 €–.

4. El primer semáforo de Europa

Funcionaba manualmente y es el testimonio vivo de aquella bonanza comercial e industrial que, en el siglo XIX, situó a Potsdamer Platz en el epicentro de Berlín. Hoy, este semáforo –en realidad era una especie de torre de vigilancia en la que se instalaba un policía para dirigir el tráfico–, el primero de toda Europa (1924), ha convertido sus 8 m de alto, sus relojes, sus cinco caras y su icónico Ampelmann –el hombrecito verde o rojo– en objetivo de instagrammers.

Semáforo en Potsdamer Platz | Pixabay

5. De relax también se vive

La zona menos turística (y más tranquila) de la plaza se concentra en Quartier Daimler Chrysler. Aquí puedes darte un respiro en sus jardines y explorar spots fuera de ruta, como Galileo, la escultura de Mark di Suvero con vigas de hierro. O las obras de arte contemporáneo y del siglo XX de la Colección de Arte Daimler, que se exhiben en Haus Huth.

Renzo Piano firma el Theater am Potsdamer Platz que, cada año, se convierte en el Berlinale Palast y la flamante sede de este festival internacional dedicado al séptimo arte, la Berlinale. Su capacidad, 1.800 personas, lo convierten en el más grande del país. A su alrededor, unas cuantas salas que exhiben películas de diferente temática y el Boulevard der Stars –busca la estrella de Marlene Dietrich o la de Fritz Lang–, toda una declaración de intenciones para corroborar que esta ciudad ama el cine.


72. Berlinale
10FEB22 – 20FEB22

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