Ya no hay candados del amor en los puentes, Notre-Dâme ha reabierto con menos bombo y platillo de lo esperado y la resaca de los Juegos Olímpicos del pasado año es ahora eso, resaca. Aún así, y a pesar de la masificación y los elevados precios, en 2024 la capital francesa fue la cuarta ciudad más turística de Europa -detrás de Estambul, Roma y Londres– y una de las 10 más visitadas del mundo. Todos buscan su minuto de gloria en las redes sociales con el gigantesco photocall en el que, a veces, se ha convertido París. Para descubrir su esencia y recorrerla desde otros encuadres, buscamos rincones diferentes de la ciudad del amor, de la luz y de tantas otras cosas.
1. Los jardines y la torre de Avenue Gustave Eiffel


Hemos dicho que queríamos descubrir la cara B de París y, justamente, empezamos por su monumento más popular y el más visitado del mundo. Pero si ya la conoces o si quieres ahorrarte las colas de acceso a sus tramos o al restaurante, quédate en la Avenue Gustave Eiffel. Es la vía que separa la torre de Champ-de-Mars y los jardines, un espacio para ver la torre sin prisas y desde diferentes encuadres.
2. Pont Alexander III, más bonito que ninguno


Si hubiera un concurso de belleza de puentes, el de Alejandro III ganaría por goleada entre los 30 de París, tanto por sus caballos alados que simbolizan las artes, las ciencias, el comercio y la industria, como por su ubicación, entre los Inválidos y el Grand y el Petit Palais. Para evitar a las parejas que realizan aquí sus fotos de boda, crúzalo por debajo, surcando el Sena a bordo de un crucero nocturno.
3. Entre Quai Voltaire y el Louvre, de camino al artisteo


¿Por qué incluimos el Museo del Louvre en una ruta alternativa por París? Porque partimos de Quai Voltaire y sus antiguas librerías, cruzamos el Pont du Carrousel ante la atenta mirada de la estatua del Sena y, una vez atravesado el río y antes de formar parte de los 8 millones de visitantes del museo, disfrutamos de las fuentes, el estanque, las esculturas, la plaza, la Pirámide, los juegos de luz…
4. En torno a la Place Joachim-du-Bellay, en Les Halles


Aquí verás la estación de metro más grande del mundo, Châtelet-Les Halles, mucho comercio y vida nocturna pero, sobre todo, Les Halles acumula grandes dosis de historia. En la Rue de la Ferronnerie asesinaron a Enrique IV de Francia y, en la plaza Joachim-du-Bellay, la Fuente de los Inocentes, la que asentó sobre un cementerio, es un paréntesis de tranquilidad y belleza recién rehabilitada.
5. Arte efímero junto al Centre Pompidou


Tras el verano y hasta 2030, el Centre Pompidou cierra para someterse a un cambio de imagen, así que, aunque solo sea por la belleza de lo efímero, visita este entramado de tubos de colores que idearon Renzo Piano y Richard Rogers. En los aledaños, no te pierdas la Plaza Igor Stravinsky, un pack cultural con la iglesia Saint-Merri, la fuente escultórica de Tinguely y Saint Phalle y el grafiti Chuuuttt!!!
6. La Torre de Saint-Jacques y el Ayuntamiento, la historia hecha edificio


De la antigua iglesia de Saint-Jacques-de-la-Boucherie solo queda la torre, gótico flamígera, y sus 18 estatuas de santos. Siguiendo la Rue de Rivoli, una de las vías comerciales de la ciudad, el Hôtel de Ville (Ayuntamiento) merece una reposada visita, no solo por su grandiosidad renacentista, sino por ser el lugar de reunión revolucionaria en la Comuna de París y el escenario que eligió Doisneau para El beso.
7. La bohemia Place des Vosges, en Le Marais


Es la plaza más antigua de París –se inauguró en 1612 con el matrimonio entre Luis XII y Ana de Habsburgo–, un refrescante jardín de tilos y fuentes en pleno corazón histórico de la ciudad y rodeado de 36 pabellones de ladrillo. Seguramente vengas aquí para visitar la casa de Víctor Hugo, pero reserva tiempo para ver este espacio señorial que acoge el barrio gay y la mayor comunidad judía de Europa.
8. El Panteón y el talante republicano


¿Qué tienen en común Rousseau, Marie Curie y Louis Braille? Además de ser franceses, todos están enterrados en la cripta del Panteón de París, un gigantesco (y antiguo) edificio que combina lo gótico y lo griego, primero de importancia en la capital. A pocos metros, la iglesia de Saint-Étienne-du-Mond es una rareza gótico renacentista poco visitada, con los restos de Sainte-Geneviève, patrona de París.
9. Jardín de Luxemburgo, el sitio de mi recreo


Suele excluirse de los circuitos cortos por la ciudad, pero el jardín de Luxemburgo –Luco, para los amigos– es un parque premium de los parisinos y el jardín del Senado, cuya sede parlamentaria se encuentra en el Palacio de Luxemburgo. Además de pasear sus 22,45 ha y descansar en sus sillas metálicas, no te cortes y alquila uno de sus veleros, que se mueven empujados con una varita.
10. La iglesia de Saint-Sulpice y Saint Germaine


En una ciudad que convierte la comida en una liturgia, darte una vuelta por un mercado gastro como el de Saint-Germain, es altamente recomendable. Muy cerca, en la Plaza de Saint-Sulpice, descubrirás la Fuente de los Cuatro Puntos Cardinales con sus cuatro obispos y la iglesia de Saint Sulpice, la más alta de París. Y sí, claro que te suena: apareció en El Codigo da Vinci.
La imagen que abre el texto es Quai Voltaire | EVG

