Lejos de ser un arte denostado, el grafiti es una forma de expresión artística con ADN urbano y contemporáneo y un inmejorable vehículo cromático capaz de denunciar, reivindicar y rendir homenaje. La identidad de muchas ciudades está en manos de estos amos del nuevo street art y se mide en concursos mundiales, como el que convoca cada año la plataforma Street Art Cities.
En esta edición, los finalistas han llegado de todos los rincones del planeta, desde Australia hasta Serbia pasando por Uruguay o Grecia. Las votaciones están abiertas hasta el 31 de enero, pero la cosa está clara: de los 50 finalistas, 15 son españoles. Te presentamos estos murales y dónde encontrarlos.
K-ArtHago Nova: Ars, Populus et Imperium, en Cartagena

Kato une un arte urbano actual como el grafiti con la memoria del Imperio Romano para crear esta obra, la historia de un líder y una guerrera abrazando al pueblo. Es un símbolo de la vida cotidiana, una intención visible hasta en el nombre de la obra, K-ArtHago Nova: Ars, Poupulus et Imperium.
Sigue tu estrella, en Madrid

Moratalaz es el barrio madrileño elegido por Leyvel para Sigue tu estrella, un mural dividido en tres partes y concebido como una puerta que invita a entrar en un universo de fantasía, un mundo repleto de animales oníricos que cobran vida ante nuestros ojos gracias a técnicas de realidad aumentada.
De tanto golpear, en Moratalla

La edición nº 38 de las Jornadas Nacionales de Exaltación del Tambor y Bombo, que cada año se celebran en la localidad murciana de Moratalla, dejan en herencia De tanto golpear, un vitalista mural realizado por DiegoAs en el que el color y el diseño consiguen transmitir el movimiento de los tambores.
Fiestas del Carmen, en As Pontes de García Rodríguez

Puede resultar curioso que un municipio del interior coruñés, como As Pontes de García Rodríguez, rinda homenaje a las Fiestas del Carmen, patrona de los marineros, pero su autor, el vigués Delio Rodríguez, quería capturar el alma de estas fiestas a golpe de gaitero y pandereta en medio del camino.
Niños perdidos I, en Fuenlabrada

La potencia de Niños perdidos era tal que Murfin, su autor –un jienense afincado en Madrid con galería en Singapur–, llenó también de color los balcones y fachadas de este muro de Fuenlabrada, un derroche de creatividad cromática con el mundo interior infantil y el animal que todos llevamos dentro.
Cesta Punta, en Marquina-Xemein

Mikele Irazusta, artista perteneciente a la Diáspora vasca –vascos que dejaron Euskadi por diferentes motivos pero preservaron su identidad– firma Cesta Punta, un mural sobre el Jai Alai en Vizcaya con una doble homenaje: defender la importancia del deporte y su papel de transmisor de la cultura.
El Descendimiento, en Plasencia

Todo en esta obra rezuma arte por los cuatro costados, y con mayúsculas: desde El Descendimiento –la obra de Caravaggio en la que se ha inspirado su autor, J. M. Brea–, hasta el lugar, –uno de los laterales de la Catedral de Plasencia– y el soporte, un puzzle de 15 piezas sobre estructura de madera.
Mural itinerante 2025, en Ponteareas

Los derechos de los animales y sus sentimientos más genuinos –a veces, no tan diferentes de los nuestros– protagonizan Mural Itinerante 2025, una obra creada por Eva Casais de forma gratuita para apoyar (y llenar de color) la labor de las protectoras de animales en municipios como el de Moaña.
La diosa oliva, en Linares

En el cruce entre la calle General Torrijos y Bailén, en la localidad jienense de Linares, La diosa oliva rinde homenaje a la identidad cultural de la región y a su conexión con el olivo. Una obra firmada por Fran Castro Cosa.V que exalta el excelente aceite de oliva de la zona, el icónico oro líquido.
Santa Casilda, en Miranda de Ebro

Tinte Rosa, autora de esta obra, convierte este muro de Miranda de Ebro en un homenaje tras otro: desde Santa Casilda –la princesa que ayudaba a los cristianos encarcelados por su padre y convertía la comida en rosas– a la Virgen de Altamira, el Puente Carlos III y hasta el escudo del CD Mirandés.
Bombero, en Alcalá de Henares

Cincuenta años no se cumplen todos los días, por eso, y porque el protagonsta lo merece, Sfhir subraya la importancia de su obra, Bombero, un mural en la calle Ruperto Chapí de Alcalá de Henares que conmemora el 50 aniversario del cuerpo de bomberos en esta localidad del nordeste madrileño.
MariaDie, en Fuente Obejuna

El paseo de la Fuente Nueva de la localidad cordobesa de Fuente Obejuna alberga esta colorida historia contenida en un muro. Es el retrato de un niño y un Alebrije –un animal fantástico que guía el alma–, un homenaje que la autora, María Die –sevillana afincada en Córdoba– realiza tras la muerte de su padre.
Abeja Reina, en La Bañeza

Dentro de la serie La humanidad es un virus, el artista de Aranda de Duero Häcko Crâne cambia de provincia y presenta Abeja Reina en localidad leonesa de La Bañeza, un insecto que es una joya en sí mismo y una llamada de atención a preservar una biodiversidad necesaria para el equilibrio del planeta.
Juan El Afilador, en Castiñeiro

La vida de Juan El Afilador salta a este muro de Castiñeiro de la mano de Mon Devane. Es un homenaje hiperrealista de este artista ourensano a Juan, los afiladores y todos los mayores que, como él, se reinventaron y emigraron a otras tierras en busca de un futuro mejor para sus familias.
Tus sueños, en Linares

El jienense Murfin demuestra, con Tus sueños, que sí se puede ser profeta en tu tierra. Nacido en Linares, esta es la obra más grande realizada hasta la fecha por el artista, una gigantesca figura femenina que llena todo el lateral del Silo del Cereal, en Jaén, en el Catálogo de Edificios Protegidos.
La imagen que abre el texto es Sigue tu estrella | Leyvel

