Okavango-hippo-Jürgen Bierlein en Pixabay

Botsuana: todo a punto para tu gran aventura

Manadas de elefantes, leopardos agazapados en los árboles, familias de leones… y todo, en medio de uno de los mayores desiertos del planeta, el de Kalahari, y de un delta, el del Okavango, que alberga uno de los territorios con mayor biodiversidad del planeta. Botsuana es el destino perfecto para los amantes de la belleza, un paraíso natural (aún) poco explotado por el turismo que nos traslada al concepto más genuino de vida y a la aventura con mayúsculas, una experiencia tan salvaje como inolvidable. Estos son los rincones que debes visitar en una primera aproximación a este increíble país.

1. Todos quieren ir a Chobe, el gran río

Chobe National Park | Dillon Groves. Unsplash
Chobe | Geranimo. Unsplash

Los hipopótamos reinan en este espacio natural, pero no son los únicos. Junto a ellos, jirafas, elefantes –Botsuana cuenta con la mayor concentración mundial de estos animales–, cebras, cocodrilos… todo un catálogo salvaje que configura el padrón del Parque Nacional de Chobe. Este inmenso espacio –su extensión es similar a la de toda Gambia– se divide en cuatro zonas, en las que destacan Savuti –el paraíso de grandes felinos, con manadas de leones y grupos de leopardos– y Serondela, en la ribera del río Chobe, un escenario de lujo que concentra hipopótamos, elefantes, cocodrilos y todo tipo de aves.

2. Tsodilo Hills, ‘el louvre del desierto’

Tsodilo Hills | Unesco Heritage
Tsodilo Hills | Painting Sacred Sites

Al noroeste del país, las colinas de Tsodilo concentran más de 400 yacimientos de arte rupestre, una joya catalogada en 2001 Patromonio de la Humanidad por la Unesco que confirma la presencia humana en la zona hace 100.000 años. Las pinturas tienen identidad propia y se diferencia de otras, firmadas por los bosquimanos. Éstas, con 160 reses que recrean el estilo de los animales salvajes, son más grandes e incluyen diseños geométricos más simples. Además, están pintadas con los dedos –no con pincel– y las figuras humanas aparecen sin arcos, flechas ni adornos personales.

3. La reserva de Moremi, la vida en estado puro

Moremi | Samantha Burger. Unsplash
Moremi | Peter Strydom. Unsplash

Si todo Botsuana es un gigantesco paraíso natural, la reserva de caza de Moremi es un destilado de esta esencia eco. La zona, que ocupa una tercera parte del delta del Okavango, es la única oficialmente protegida, un territorio de unos 5.000 km2 que combina partes arenosas y húmedas –lo que dificulta explorarlo por tu cuenta– y que alberga prácticamente todas las especies animales del continente: desde los esquivos licaones (jaurías de perros salvajes) hasta el prestigioso club de los Big Five (leones, leopardos, búfalos, rinocerontes y elefantes) pasando por más de 400 especies de aves.

4. Okavango, la historia de un delta que no llegó al mar

Honimunn. Botsuana | @wearewilderness
Honimunn. Botsuana. Jao | @wearewilderness

El mayor delta interior del mundo es el delta del Okavango, una maravilla natural que comienza en el río Okavango, en tierras de Angola, atraviesa Namibia y vierte sus aguas en las profundidades de la cuenca del Kalahari, creando uno de los paisajes naturales más exclusivos del mundo. Este escenario, declarado Patrimonio de la Humanidad, combina ecosistemas tan diferentes –humedales, islotes, zonas arenosas, marismas…– que atrae a todo tipo de animales; según un estudio reciente, aquí habitan 71 especies de peces, 444 de aves y 122 de mamíferos, incluidos los rinocerontes blancos y negros.

Honimunn. Botsuana | @wearewilderness
Honimunn. Botsuana. Vumbura | @wearewilderness

Más de 1.300 especies de plantas con flores completan este catálogo natural, cuyo tamaño varía en función de si el periodo es seco (15.000 km2) o húmedo (22.000 km2). El hecho de que solo se pueda recorrer en mokoro (canoa típica), lancha rápida o avioneta, añade magia a este paisaje que, se ha convertido en un destino estrella de los viajes de novios. Empresas como Honimunn, líderes del sector, diseñan lunas de miel a medida, con experiencias que incluyen alojamiento en lodges respetuosos con el medio ambiente, safaris fotográficos, cenas bajo las estrellas y la imagen más íntima y salvaje de África.

5. Los increíbles salares de Makgadikgadi, la tierra de los baobabs

Makgadikgadi National Park | Global National Parks
Makgadikgadi National Park | Global National Parks

Entre los parques de Makgadikgadi y Nxai Pan se extiende un territorio onírico: el de un antiguo lago salado que, a día de hoy, crea un escenario magnético en cualquier momento del año, tanto durante las lluvias –cuando las marismas se transforman en lagos azul pálido y atraen a cebras, ñus y cientos de miles de flamencos–, como en la época seca, cuando el sol se refleja sobre la superficie blanca. El salar de Makgadikgadi es, además tierra de baobabs, un árbol que aquí adquiere tintes religiosos; incluso se cree que uno de ellos, el árbol de Chapman, guió al famosísimo Dr. Livingstone en su paso por África.

La imagen que abre el texto es Okavango hippo | Jürgen Bierlein. Pixabay

SUSCRÍBETE a esta NEWSLETTER y, cada semana, recibirás nuestras últimas publicaciones. Es GRATUITO y no te compromete a nada. Además, tus datos nunca se compartirán con terceros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *