Bahnhofstrasse Zúrich

5 calles para perderte por Europa

Llega el buen tiempo y tomamos literalmente las calles para pasearlas, descubrirlas y disfrutarlas paso a paso. Son las cinco avenidas de cinco grandes capitales europeas, las que derrochan más patrimonio, secretos e historia, esas que, sí o sí, visitarás en tu próxima escapada por el viejo continente.

1. Champs Elysées, la gran avenida de París

El paseo más refinado e imprescindible de la capital del Sena es la avenida de los Campos Elíseos, la arteria más importante de París, que conecta el Arco del Triunfo con la plaza de la Concordia. Su nombre –que procede de la mitología griega y designa el paraíso de los héroes–, en el siglo XXI, te traslada directo al corazón de la ciudad. En estos casi 2 km del noroeste parisino encontrarás tiendas exclusivas, locales de espectáculos como el Lido, restaurantes como Fouquet’s, museos, jardines, palacios, miles de turistas y, según la época del año, el desfile de la fiesta nacional francesa, la iluminación navideña –aquí se recibe el Año Nuevo– o la llegada del Tour de Francia. ¿Lo último? Cada primer domingo de mes es peatonal.

2. En Berlín, la vida fluye Unter den Linden

Lo que comenzó siendo un camino por el que Juan Jorge de Brandeburgo llegaba a su coto de caza –el actual Tiergarten– es, siglos después, uno de los bulevares más transitados de Berlín. Nativos y turistas llenan cada día la avenida Unter den Linden (literalmente, bajo los tilos), una espectadora de lujo de la historia más reciente que se prolonga a lo largo de 1,5 km, desde la Puerta de Brandenburgo hasta Schlossplatz. Desde la caída del muro, muestra reconstruidos sus edificios barrocos y neoclásicos, destrozados tras la II Guerra Mundial, al igual que los tilos. También encontrarás un buen número de reclamos culturales, como la Ópera, el Museo de Historia o la Bebelplatz, donde las Juventudes Hitlerianas quemaron más de 4.000 libros. Recórrela en bici y busca insignias de la Alemania del Este y el Oeste en los puestos ambulantes.

3. Bahnhofstrasse, el lujo más exclusivo de la exclusiva Zúrich

Los excesos son seña de identidad en la Bahnhofstrasse (literalmente, calle de la estación de tren), una de las vías más caras de Europa y arteria principal de Zúrich. En estos 1,4 km de exclusividad encontrarás más de 140 locales de entidades financieras, joyerías –¡hay 19!– y firmas de moda. Caminar por Bahnhofstrasse es una buena –y gratuita– toma de contacto para sentir el pulso de la ciudad, y un paseo casi inevitable, ya que comienza en la estación central de tren, que conecta con el aeropuerto. Junto al trasiego de ejecutivos en bicicleta y los cables de los tranvías, te llamará la atención el fantástico escaparate de Franz Carl Weber, la juguetería más legendaria del país; o el aroma de Sprüngli, la dulce carta de presentación de Zúrich. Para verla desde las alturas, tómate un chocolate en la terraza de Manor, en la 5ª planta de estos grandes almacenes. En su tramo final, Bahnhofstrasse tiene premio: la bucólica estampa del lago de Zúrich y, en domingo, clases gratuitas de tango en Bürkliplatz.

4. Rua Augusta, un formidable escaparate en el centro de Lisboa

Nada más entrar en la Rua Augusta, entre la Praça do Comércio y la Praça do Rossio, encontrarás las coloridas tablas de windsurf que decoran la fachada del MUDE, el Museu do Design e da Moda, un interesante (y gratuito) espacio dedicado a esta disciplina. Camina sobre el trazado geométrico de la Rua Augusta, entre aromas a café y tiendas de recuerdos, hasta llegar a la plaza Dom Pedro IV, un hervidero de coches y gente. Para verla en perspectiva, sube al mirador del Arco da Rua Augusta; te costará 2,50 €, u 8 €, si lo combinas con el Lisboa Story Centre. La obra es un balcón de lujo desde el que puedes hacerte un plano mental sobre el complicado trazado de toda Lisboa en 360º.

Rua Augusta, Lisboa | Carmen R. Pinos

5. El ‘top ten’ de los pasos de cebra es Abbey Road, en Londres

Poco imaginaban Ringo, Paul, John y George, es decir, The Beatles, que la publicación de Abbey Road –su álbum de despedida como grupo– iba a convertir el paso de cebra de esta calle en todo un icono londinense visitado por más de 150.000 personas al año. La foto, que el próximo agosto cumplirá 52 años, fue tomada por Ian McMillan en un descanso de la grabación del grupo en los estudios EMI, en el nº 3 de esta misma calle y convirtió el paso de cebra en patrimonio cultural. Aunque no es ni mucho menos la calle más cara de Londres –el premio se lo lleva New Bond Street que, además, es la más exclusiva de Europa y la tercera más cara del mundo– si es una visita obligada y no te libras de hacer cola hasta que te toque turno para el selfie.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.