Grábate esta fecha en el calendario, el 11 de octubre, porque tienes una cita muy especial a la que no te vas a poder resistir. Se trata de viajar en el tiempo y asistir a una auténtica boda medieval: la que unió a Alfonso VIII de Castilla y Leonor Plantagenet, hija de Enrique II de Inglaterra y Leonor de Aquitania. El enlace se celebró en 1170 en Tarazona, una ciudad con una posición estratégica fundamental en la frontera de los reinos de Castilla y Aragón.


Más de ocho siglos después, cada año se sigue celebrando la recreación de una boda que tuvo más de política que de romántica, pero que congregó a los grandes prelados, nobles y cortesanos de la época para celebrar una alianza estratégica que conectó un reino hispánico con las coronas de Inglaterra y Francia. Situada al noroeste de la provincia de Zaragoza, Tarazona se convirtió así en el gran escenario de la política y vida cortesana medieval.


El 11 de octubre una recreación histórica, Amor en tierra de frontera, atravesará parte del casco antiguo llenando su cuadrícula medieval de cabalgatas y torneos y festejos, los mismos con los que, en aquella fecha, Tarazona agasajó a las cortes que asistieron al enlace. Además, habrá paradas en dos escenarios fundamentales: la iglesia de Santa María Magdalena –donde se celebró la boda– y el Palacio Episcopal, lo que antes era la Zuda o el Castillo.


Es una ocasión también diferente para ver las novedades del Palacio Episcopal en los últimos tiempos. Declarado Bien de Interés Cultural en 2020, el edificio amplía horarios e incrementa los espacios visitables, añadiendo acceso a la cúpula y sus pinturas del siglo XVI. Además, completa el recorrido con una ruta por las cocinas, la caja fuerte, los calabozos y las caballerizas, donde explica la transformación de zuda musulmana a Palacio Episcopal.
La imagen que abre el texto es Boda medieval | Héctor Pérez

