Cuando el calor transforma las noches madrileñas en insomnio y el asfalto arde, conciliar el sueño se convierte en misión imposible. Sin embargo, existen ciudades cercanas que gozan de un oasis térmico donde el mercurio da una tregua y el descanso es una realidad.
Recorremos seis capitales, de Segovia a Teruel, a menos de cuatro horas de Madrid en las que la temperatura nocturna no sube de los 15 ºC. Son el refugio perfecto para explorarlas de día y, de noche, apagar el aire acondicionado, desenrollar la manta y volver a disfrutar del placer de dormir fresco en pleno verano.
1. Segovia, a 13ºC


A 93 kilómetros de Madrid, Segovia es una ciudad de cuento en la que todo orbita alrededor de su gran joya: el Acueducto Romano, construido sin argamasa en el siglo I d.C. Sube a su mirador –sobre todo, después de haber saboreado un buen cochinillo, el plato estrella– y admira la plaza del Azoguejo. Visita otros iconos de la ciudad, como el Alcázar y la Catedral –la Dama de las Catedrales, con un bellísimo estilo gótico tardío–, antes de explorar el centro histórico, desde el Barrio Judío –con la Casa de los Picos– hasta la Pradera de San Marcos.


- IMPRESCINDIBLE: no te conformes con ver el Alcázar por fuera y entra y recorre sus estancias y jardines, incluidas las vistas sobre los valles del Eresma y Clamores. Si te va más el rollo urbano, te gustará el bullicio que surge cada jueves en el mercadillo de la Plaza Mayor.
2. Cuenca, a 14ºC


Solo 166 kilómetros separan Madrid de Cuenca, el gran secreto castellano manchego que, en más de una ocasión, queda injustamente relegado a punto de partida para visitar la Ciudad Encantada. Reserva tiempo para descubrir los balcones suspendidos sobre la hoz del río Huécar y no te vayas sin tener claro que estas son sus Casas Colgadas y no Colgantes. Además, te encantará la Catedral de Santa María –con la primera fachada gótico anglonormando de España– y cruzar el Puente de San Pablo para admirar las impresionantes vistas desde esta pasarela de hierro.


- IMPRESCINDIBLE: entrar en el Museo de Arte Abstracto y callejear por el casco histórico hasta las ruinas del Castillo, una serie de callejuelas empedradas con diferentes miradores desde donde admirar la puesta de sol sobre las hoces de los ríos Júcar y Huécar.
3. Salamanca, a 13ºC


No esperes verlo todo en Salamanca, la monumental ciudad situada a 213 kilómetros de Madrid. Nuestro consejo es comenzar por lo imprescindible, como la Plaza Mayor –una de las más bellas de España– y las dos Catedrales –por cierto, en la Nueva, el astronauta tallado en la Puerta de Ramos no es un mensaje encriptado, sino un añadido esculpido en 1992–. Si tienes tiempo, añade también otros puntos como la Casa Lis, la Casa de las Conchas, el Huerto de Calixto y Melibea y la impresionante portada plateresca de la Universidad, ranita incluida.


- IMPRESCINDIBLE: cruza el río Tormes por el Puente Romano y disfruta de una de las mejores vistas del atardecer antes de llegar a la céntrica calle Van Dyck y comenzar el momento tapeo en alguno de sus bares, frecuentados por locales y, sobre todo, universitarios.
4. Burgos, a 11ºC


Solo por admirar su Catedral –una auténtica joya del gótico, Patrimonio de la Humanidad–, ver sus agujas caladas, la Escalera Dorada y la tumba del Cid Campeador, valdría la pena venir a Burgos, nuestra siguiente parada situada a 248 kilómetros al norte de Madrid, lo que la convierte también en la más fresquita. Pero te recomendamos que, si tienes tiempo, a esta le sumes alguna otra del catálogo, como el Monasterio de las Huelgas Reales, la iglesia de la Cartuja de Miraflores y el Arco de Santa María, antigua puerta de entrada medieval.


- IMPRESCINDIBLE: caminar bajo los árboles entrelazados del Paseo del Espolón y subir al Castillo para disfrutar de una perfecto skyline. Si buscas algo más mundano, apúntate a una sabrosa sesión de tapas por los barrios de San Lorenzo y Sombrerería.
5. Zamora, a 13ºC


Si lo tuyo es el románico estás en el sitio correcto porque esta pequeña ciudad, situada a 253 kilómetros de Madrid, ostenta la mayor concentración de iglesias románicas de toda Europa. Puedes ver este catálogo de Zamora a través de la Ruta del Románico Urbano –con templos como San Juan de Puerta Nueva, La Magdalena o San Pedro y San Ildefonso– y, por supuesto, admirar la Catedral y su cúpula –el célebre cimborrio románico de escamas de influencia bizantina– y el Museo Catedralicio. Además, reserva tiempo para el Castillo y los Jardines.


- IMPRESCINDIBLE: explorar la influencia del Duero en la ciudad con un relajado paseo por el Puente Medieval de piedra y los antiguos molinos harineros junto al cauce del río. O sentir su faceta más vibrante en plena Plaza Mayor o callejeando por el casco antiguo.
6. Teruel, a 14ºC


A 310 kilómetros de Madrid, Teruel es la gran capital del arte mudéjar aragonés, una marca de la casa capitaneada por la Catedral de Santa María de Mediavilla, Patrimonio de la Humanidad, cuyo techo de madera que ha hecho que muchos la conozcan como la Capilla Sixtina del mudéjar. Admira también el delicado trabajo de ladrillo y cerámica vidriada de la Torre de El Salvador y de la de San Martín y reserva tiempo para visitar el Mausoleo de los Amantes, con los sarcófagos de mármol de Isabel y Diego junto a la iglesia de San Pedro.


- IMPRESCINDIBLE: junto al mudéjar aragonés, el modernismo es la otra cara artística de la capital aragonesa, con media docena de edificios residenciales en el centro histórico liderados por la delicada fachada azul de Casa La Madrileña, en la icónica plaza de Carlos Castel, o Plaza del Torico, para los amigos.
La imagen que abre el texto es Salamanca. Patio Chico | EVG

