Contarini dei Bovolo Venecia

5 visitas para (no) ver el carnaval de Venecia

Los rincones menos conocidos de la capital del Véneto

Si estos días llegas a Venecia en pleno carnaval, cumple el ritual, cúbrete con una auténtica máscara de Ca’ Macana y déjate llevar por la juerga más transgresora que, este año, está en Piazza Ferretto: la pandemia obliga a cancelar alguna de las manifestaciones más famosas, como la procesión de las Marías y el Vuelo del Ángel.

Pero si (por lo que sea) quieres librarte del tinglado disfraces, aprovecha que todo el mundo –literalmente, porque en Carnaval, la ciudad concentra 50.000 personas en la plaza de San Marcos– está en el centro histórico y lánzate a recorrer la verdadera esencia de la capital del Véneto. Estos son nuestros 5 imprescindibles fuera de ruta que te mostrarán la cara B veneciana.

1. Fondaco dei Tedeschi

Nació en 1228 siendo un palacio donde se alojaban los comerciantes alemanes –tedeschi, en italiano– pero hoy, Fondaco dei Tedeschi es uno de los centros comerciales más visitados de la ciudad. Compras aparte, lo que más nos interesa es su mirador, con vistas 360º sobre el Gran Canal y la ciudad entera. La terraza de Fondaco dei Tedeschi es gratuita, pero debes reservar con antelación para que te asignen un horario (de 10:30 a 18:30 h), en visitas de 15 minutos.

2. Palazzo Contarini del Bovolo

Estas escaleras del siglo XV son más famosas que el edificio en sí. La familia Contarini mandó construir este palacio, que combina arquitectura renacentista, gótica y bizantina, y le adosó una llamativa escalera de caracol en una de sus fachadas. Bovolo –concha de caracol, en italiano– terminó siendo el nombre por el que se conoció a estas escaleras, tan espectaculares como sus panorámicas. Puedes elegir entre dos horarios –11:30 y 15 h. Desde 7 €– y dejarte llevar por el maravilloso skyline veneciano, con el campanario de San Marcos de frente.

3. Squero di San Trovaso

En Dorsoduro, uno de los 6 barrios en que se divide Venecia, tienes una parada con fecha de caducidad. Es el Squero di San Trovaso, uno de los 5 astilleros que aún quedan en pie en toda la ciudad donde, desde hace 600 años, se construyen y reparan góndolas de forma artesanal. Aprovecha también para pasear por este barrio universitario y (casi) tourist free, fotografiar sus fachadas de colores y comer en sus restaurantes, más baratos que los del centro.

4. Libreria Acqua Alta

Acqua Alta es el fenómeno que provoca que se inunde la ciudad cuando sube el nivel de agua. Y es también el nombre de una librería que, para proteger sus ejemplares, los sitúa en una góndola colocada en el centro de la sala o en bañeras. Los libros y los gatos se amontonan en las estanterías de este espacio amante de la literatura que, además de libros antiguos, usados y fuera de catálogo, ofrece una interesante muestra de vinilos y objetos de coleccionista.

5. Canal Cannaregio

Es el único, junto al Gran Canal, lo suficientemente ancho para que puedan navegar los vaporetti. Animado a cualquier hora del día, este espacio cosmopolita incluye la calle más estrecha de la ciudad –Calletta Varisco, con 53 cm de ancho–, las casas de los antiguos comerciantes árabes y el guetto judío –el primero del mundo–, donde vive una amplia comunidad judía junto al Museo Ebraico di Venezia, la sinagoga y las tiendas kosher. El barrio de Cannaregio es también famoso porque aquí nació Tintoretto; muchos de sus cuadros pueden verse en la iglesia Madonna dell’Orto, donde está enterrado.

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