Una semana después de lo habitual, a primeros de marzo, la Fundación Pritzker ha hecho público el nombre del ganador en la edición de este año, el chileno Smiljan Radić. El anuncio pone fin a una cadena de especulaciones que comenzó a finales del pasado año, cuando el nombre de Tom Pritzker apareció en el caso Epstein y el premio se tuvo que paralizar por primera vez en sus 47 años de vida.
El jurado, formado entre otros por antiguos laureados, como Anne Lacaton o Kazuyo Sejima, ha resaltado la obra de Radić y alabado una austeridad que esconde una «ingeniería y una construcción precisa». Esta conexión con la fragilidad, la tierra y sus raíces croatas le han servido para llevarse la medalla (y los 100.000 dólares) del Nobel de Arquitectura y poner fin a una cadena de especulaciones.








La imagen que abre el texto es Guatero, 2023. Santiago de Chile | Photo courtesy of Smiljan Radić

