Además de dramáticas costas dibujadas con la fuerza del Atlántico y playas de arena dorada con fama de espectaculares –tanto, que los World Travel Awards 2025 lo ha nombrado Mejor Destino de Playa del Mundo– el Algarve portugués tiene multitud de tesoros por descubrir. Uno de los más interesantes lo encontrarás entre la costa y la sierra, a unos 20 kilómetros al norte de Faro y a apenas 13 de Loulé.


Se llama São Brás de Alportel y, además de derrochar tipismo y belleza, aquí la tradición se desborda cuando llega la Semana Santa. Te sobrecogerá la procesión del Santo Entierro –en la noche del Viernes Santo–, pero lo que más te impactará es la Festa das Tochas Floridas (Fiesta de las Antorchas Floridas), un festejo alegre y multicolor que celebra el Domingo de Resurrección a golpe de flores.


Desde muy temprano, los cofrades recorren el pueblo entre los balcones adornados con colchas rojas y blancas y las calles tapizadas con bellísimas alfombras de flores. Las antorchas sobre las que se apoyan –y que dieron nombre a la fiesta– son hoy palos decorados con trabajos florales. Un arte efímero para disfrutar (y descubrir) al tiempo que saboreas las tradicionales almendras tiernas y las de piñón.
La imagen que abre el texto es Festa das Tochas | São Brás de Alportel

