Apertura Hellbrunn Carmen R. Pinos El viajero global

Los juegos acuáticos de Hellbrunn

Uno de los puntos más visitados por los salzburgueses es el Palacio de Hellbrunn, un complejo a las afueras de esta ciudad austriaca, que ocupa un lugar de honor entre los top ten recomendados por las guías turísticas. Santino Solari, el mismo arquitecto que firmó la catedral de Salzburgo, fue el encargado de levantar este espacio en 1613, siguiendo el gusto italiano de la época y concebido como lugar de caza y recreo. Aunque, desde el principio, aquí la gran protagonista fue el agua en su versión más artística y lúdica. Los manantiales de los montes de Hellbrunn son la materia prima con la que Sittikus creó un inmenso parque acuático en el que nada es lo que parece.

Juegos acuáticos en Hellbrunn | EVG
Juegos acuáticos en Hellbrunn | EVG

El recorrido –dura 40 min– comienza en una solemne mesa de piedra en la que el guía te invitará a sentarte y… no podemos contar más. Sólo te diremos que abras los ojos, estés atento y disfrutes con estas trampas donde la sorpresa surge donde menos te lo esperas. Y que pongas a salvo la cámara de fotos y el smartphone, claro. Estos Juegos de Agua son únicos en el mundo e incluyen también cavernas de espejos, estanques, juegos, mecanismos con figuras, extrañas esculturas y un pequeño teatro excavado en la roca. Y agua, claro.

Teatro acuático en Hellbrunn | EVG
Esculturas en Hellbrunn | EVG

Después de recorrer los jardines –encontrarás a muchas personas haciendo picnic, descansando después de ver el zoo, que se encuentra justo detrás, y hasta celebrando su boda–, en el Palacio verás un museo que muestra animales fabulosos, desde unicornios hasta caballos con 8 patas, y que explica los mecanismos hidráulicos utilizados en los juegos. Hellbrunn es un espléndido complejo formado por el Palacio, el Jardín y los Juegos de Agua pero, sobre todo, una demostración de poder de su creador, el Príncipe-arzobispo Markus Sittikus.

Museo en Hellbrunn | EVG
Cuevas en Hellbrunn | EVG

La monumental avenida de entrada ya te da idea del talante megalómano con que el arzobispo recibía a sus invitados. A principios del siglo XVII, Salzburgo fue el segundo centro papal tras el Vaticano y, durante los siete años que Sittikus fue Príncipe-arzobispo, aglutinó tal cantidad de poder que tomaba decisiones importantes sin consultar al Papa. La trascendencia de este peculiar personaje en la historia de Salzburgo y su influencia en la iglesia, la política y la cultura de la época se percibe en cada rincón de esta residencia de verano, donde entretenía a sus invitados.


El Palacio de Hellbrunn está situado 8 km al sur de Salzburgo, desde donde puedes llegar en el bus nº 25
Abierto del 31 de marzo al 1 de noviembre, de 09:30 a 18:30 h
Entradas, 13,50 €. Gratuito con la Salzburg Card

SUSCRÍBETE a esta NEWSLETTER y, cada semana, recibirás nuestras últimas publicaciones. Es GRATUITO y no te compromete a nada. Además, tus datos nunca se compartirán con terceros.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *